Grado académico en Historia

Yucatán no se parece a otra entidad, es una insularidad, afirma la doctora Dulce María Sauri Riancho

Paul Antoine Matos
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes dos de septiembre, 2016

Con honores, la ex gobernadora de Yucatán Dulce María Sauri Riancho logró obtener su doctorado en Historia, en una ceremonia llevada a cabo en el Parque Científico y Tecnológico, con los sinodales Alberto Aziz Nassif, Luis Ramírez Carrillo, Carlos Antonio Flores Pérez, y el director del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Carlos Macías Richard.

Ante los sinodales y un público conformado por familia y amigos, Sauri Riancho presentó su tesis Élites y desigualdad regional. Los casos de Yucatán y Nuevo León, en la que comparó a ambas entidades, en especial su desarrollo económico con las circunstancias que envuelven a cada una de ellas, tanto similitudes como bifurcaciones.

La ex gobernadora fue cuestionada por los sinodales respecto a la tensión entre la élite empresarial y el Estado político, la renovación de las élites yucatecas, el momento en que ambas entidades se separaron tras siglos de situaciones similares, el proceso globalizador del siglo XXI, y lo sucedido tras la Segunda Guerra Mundial con ambos estados.

Sauri Riancho expresó en sus respuestas que “Yucatán no se parece a otra entidad”, debido a su casi insularidad y, actualmente, su seguridad, lo que demuestra que ciertos valores de la élite empresarial continúan presentes.

Sin embargo, también indicó que algunos valores desaparecieron durante un tiempo del yucateco, en especial tras la caída del henequén, monocultivo que fungió como principal y casi única fuente de ingreso para la entidad durante más de un siglo.

Esos valores fueron los de la innovación e investigación, porque fueron los mismos yucatecos quienes crearon métodos para facilitar el deshilado del henequén e industrializar al estado, señaló.

Actualmente, se retoman dichos valores pero ya no se tiene un solo producto del cual depender, sino que el abanico de oportunidades para el yucateco se ha ampliado, con el turismo, el comercio y la ciencia, enfatizó.

Eso es necesario en un concepto de globalización en el siglo XXI, y Yucatán también tiene que recordar que es un estado que vio más allá de las fronteras, algo que puede aprovechar actualmente.

Sobre el estereotipo de que el yucateco es conformista, porque incluso el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz declaró que Yucatán es la entidad más subsidiada, consideró que es cierto en algunos aspectos, pero fue algo provocado por una situación histórica en la que el henequén vivía sus últimos momentos, desplazado por las fibras artificiales. Recordó que durante su período como gobernadora, al principio de la década de 1990, le tocó concluir el ciclo del henequén.

Expresó que para sobrevivir, los industriales yucatecos fueron subsidiados hasta la creación de Cordemex en 1962, aunque también los empresarios de la entidad supieron adaptarse a la complicada situación que se le presentó. Como ejemplo, señaló a los yucatecos científicos que emigraron a la Ciudad de México para establecerse, como la compañía Resistol o Vales-Wade.