La meta, llevar al equipo a Tokio: Regina Alférez

No sólo somos nosotras, tenemos un ejército atrás, afirma la ondina Regina Alférez; tener mayor fogueo, fundamental, considera la campeona centroamericana

Antonio Bargas Cicero
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 14 de agosto, 2018

Regina Alférez Licea parecía destinada a convertirse en una sirena desde muy pequeña. Agua fue su primera palabra “y siempre me ha gustado estar allá”.

Con el paso del tiempo, y tras dejar el ballet por la natación artística, su talento en la piscina se desarrolló y ahora, con una entrenadora, Adriana Loftus, que busca la excelencia día con día y en un equipo que es como una familia, la joven yucateca se ha convertido en una figura naciente en el deporte mexicano. “Una de las claves es que todo el grupo tiene la misma meta, el mismo objetivo”, señaló sobre el éxito del país en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde se colgó los siete oros en disputa. Regina obtuvo tres, en equipo técnico y libre y rutina combinada.

“Sabemos por qué nos levantamos cada día, por qué entrenamos y sobre todo sabemos la meta a largo plazo, los Juegos Olímpicos. Sabíamos que este era el principio para lograr esa meta”.

Regina, su compañera en la selección, Wendy Mayor, y la mamá de ésta, Christian Cabrera, visitaron La Jornada Maya para platicar amenamente del gran crecimiento de la natación artística, su futuro, los objetivos y sueños de las ondinas, entre otros temas.

Alférez, de 21 años, comentó que el ascenso del nado sincronizado “no sólo se debe a las que estamos aquí, el trabajo es de muchas generaciones atrás, cada quien ha aportado su granito de arena a esto. Esperamos que las futuras generaciones sigan así, que vayan por una medalla olímpica, ya no sólo por clasificar. Y prosiguió: “Ady (Loftus) ha sabido llevar bien al equipo, explotar las capacidades de cada una”.

“No sólo somos nosotras”, agregó. “Tenemos todos un ejército atrás, nutrióloga, couch mental. Para que nos se vaya por ningún lado la meta”. La meta es llevar al equipo a Tokio 2020. Y Regina siente que están en el mejor momento para conseguirlo. “Vamos contra Canadá; hemos tratado de demostrar que estamos mejor desde el mundial del año pasado, hemos demostrado superioridad, falta que los jueces se den cuenta de ello también”, indicó. “Gracias al cielo la competencia es en Perú, un suelo intermedio. Creo que tenemos todas las de ganar, nada más es aprovechar la oportunidad”.

En Barranquilla la entrenadora Loftus quedó muy satisfecha por las presentaciones, “pero nos quedaron a deber un poco con las puntuaciones”, consideró. “No sé si por estar en la casa del rival; representamos también a América Latina y en ese aspecto nos deben apoyar más, comentó en referencia a que piden lo justo por lo que hicieron.

¿Qué se necesita para convertir todos los oros en Colombia en más medallas en general para México en los Olímpicos?, se le preguntó. “Hubo muchísimo apoyo y no hay que nada como que éste siga. Estamos muy bien, pero estaría excelente que tuviéramos más fogueo, lo que a veces se complica por una u otra razón”, manifestó.

Después de un debut centroamericano en el que se sintió “plena” y “hasta nos sorprendió lo que pudimos lograr”, señaló que “vamos a ver en qué podemos mejorar para llegar con todo a la siguiente competencia”. “México se caracteriza por la alegría que transmite en las rutinas, esa vida que llevamos es algo que ningún otro país hace. Podemos seguir explotando por ese lado y seguir mejorando la técnica, que eso nunca falla”.

Su proceso en la natación artística fue inusual y su crecimiento meteórico. “Siempre he pensado que el deporte me escogió”, expresó. “Estuve en ballet de tres a siete años, y en un curso de verano en el Salvador Alvarado salí de entrenar y la maestra de nado sincronizado me vio y me dijo que si me interesaría hacer las pruebas, ‘tienes el tipo que buscamos’. Me daba un poco de miedo por las cosas que usaban en la nariz, pero acepté. Todo pasó muy rápido.

“El primer día se sorprendió la maestra de que era la primera vez que iba. Y desde eso ni me soltaron ni me solté. A los 14 años hice el selectivo tirándole a estar en la selección junior y jamás imaginé quedar en el equipo con Karem (Achach), que era mi ídolo”. A base de esfuerzo y perseverancia -“me costó mucho llegar a la selección”-, no sólo ya compite con Karem, sino triunfa a su lado. Y el futuro puede traer “grandes cosas” para un equipo joven y “lleno de talento”.

El lado personal de una campeona

Regina Alférez tiene como meta a corto plazo el oro en panamericano. A largo plazo, los Olímpicos y terminar su carrera en mercadotecnia y publicidad. Entre sus hobbies están dibujar, ir el cine, escuchar música y escribir. Personas claves: “mis papás, que siempre han estado ahí, y Paty Álvarez, mi primera entrenadora”.