Adictos en recuperación cocinan roscas para asistir a la CDMX

El aniversario del grupo Fraternidad de Mérida comprende actividades deportivas y artísticas

Juan Manuel Contreras
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 4 de enero, 2019

Toxicómanos en recuperación pertenecientes al grupo Fraternidad de Drogadictos Anónimos A.C. asistirán a la Ciudad de México a fin de participar en los festejos del 35 aniversario de la asociación. En el evento, realizarán gran variedad de actividades entre las que destacan competencias deportivas y artísticas que se llevarán a cabo en el estadio Jesús Martínez “Palillo”.

Al encuentro entre drogadictos en vías de recuperación, asistirán quienes conforman la zona cuatro; que además del grupo Fraternidad de Mérida, Yucatán, comprende el grupo Manantial de Vida de Villahermosa, Tabasco y La Promesa de Coatzacoalcos en Veracruz.

En el caso de Fraternidad, asistirán los 80 internos que conforman el colectivo; a excepción de dos, que se quedarán a cuidar el centro de rehabilitación y a recibir a quienes lleguen en busca de ayuda para sus problemas de adicción, según explicó Juan Luis García Torres, secretario de la institución.

Los viajeros planean transportarse en tres autobuses y los gastos se solventarán mediante el producto de las terapias ocupacionales que realizan en el inmueble. Además de la venta de empanadas que realizan todo el año en diversas iglesias de la capital yucateca, para esta ocasión han preparado las tradicionales roscas de reyes.

De la venta de las roscas saldrá el costo de una unidad de transporte. Estas se pueden adquirir en varios puntos de venta en el centro de la ciudad, como el parque Eulogio Rosado, los arcos frente al mercado de San Benito, a las afueras del Monte de Piedad y frente a Coppel de la calle 58. También en hospitales como el Agustín O'Horán, Starmedica y la Clínica Mérida.

La grande, rellena de queso Philadelphia tiene un costo de 320 pesos; y la mediana con las mismas características 270. Las sencillas -sin relleno- ascienden a 270 y 210 pesos, según el tamaño, “todo por una buena causa, contribuyendo a que otro ser humano cambie su forma de vida”, detalló García Torres.