Talibanes acusan a EU por mayoría de muertes de civiles en Afganistán

2018, un año sangriento en Afganistán que podría superar a Siria como el conflicto más mortífero del mundo

Afp
Foto: Ap
La Jornada Maya

Kabul, Afganistán
Viernes 4 de enero, 2019

Los talibanes acusaron a las fuerzas estadunidenses y afganas de ser las responsables de casi el 90 por ciento de las víctimas civiles del conflicto en 2018, en un informe publicado el viernes, que sugiere que los insurgentes no causaron ningún muerto ni herido el año pasado.

Estas estadísticas, consideradas como "propaganda" por la operación de la OTAN "Apoyo decidido (Resolute support)", aparecen tras un año sangriento en Afganistán, que podría superar a Siria como el conflicto más mortífero del mundo.

Según este informe, publicado cada año y basado, según los talibanes, en "testimonios y fuentes directas", se registraron cuatro mil 170 víctimas civiles -dos mil 294 muertos y mil 876 heridos- el año pasado, de los cuales tres mil 705 se atribuyeron a las tropas estadunidenses y a las fuerzas leales al gobierno de Kabul.

El resto, es decir 465 víctimas, fue causado por el Estado Islámico y otros grupos "desconocidos", según los insurgentes.

Los talibanes siguen infligiendo "graves daños a los civiles afganos", reaccionó "Apoyo decidido". "Estos últimos meses, perpetraron numerosas atrocidades contra sus compatriotas", recordó la misión de la OTAN en un comunicado.

Según un informe de la misión de la ONU en Afganistán (Manua) publicado en octubre, los talibanes son responsables de cerca de la mitad de pérdidas civiles en los primeros nueve meses de 2018. La ONU publicará su recuento anual el próximo mes.

El documento de los talibanes omite varios ataques dirigidos deliberadamente contra civiles y reivindicados por el grupo.

Entre estos, figura una ambulancia bomba que estalló en una concurrida calle en Kabul en enero, causando más de 100 muertos y cientos de heridos.

Pocos días antes, también fueron los talibanes los que perpetraron un ataque mortífero contra un hotel de lujo en la capital afgana, donde perecieron al menos 25 personas.