Abierta la posibilidad de una segunda perforación en el cráter de Chicxulub

Se descubrió que la vida se recuperó en unos 30 mil años tras el impacto del meteorito

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Foto: Tim Peake Esa
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 11 de febrero, 2019

Las investigaciones en torno al cráter de Chicxulub no han cesado, luego de la misión en la que se efectuó una perforación en una parte del sitio, labor que podría repetirse en el futuro, según señaló el especialista en geofísica, Jaime Urrutia Fucugauchi.

El investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que posterior a la perforación de mil 500 metros en un sector del cráter, efectuada por una plataforma que vino de Estados Unidos a Yucatán, y en la que participaron especialistas de varias partes del mundo, sigue el análisis de los núcleos de roca obtenidos, además de que mencionó que las labores de investigación en torno al sitio se han mantenido.

"Tenemos los laboratorios que están ahora como la sede de investigaciones del cráter de Chicxulub y tenemos un conjunto ya de instalaciones en el Parque Científico que están operando y los proyectos continúan en la parte marina y terrestre”, acotó.

A pregunta expresa de si podría haber otra perforación en la zona del cráter, el entrevistado dejó entrever esta posibilidad aunque por ahora se desconoce el periodo en que se haría esta segunda revisión pues aún no terminan los análisis de las primeras excavaciones que se realizaron entre abril y mayo del 2016.

“Es el tipo de trabajo que hacemos, parece más llamativo cuando se hace la instalación y la perforación pero se requiere más de detalles de geofísica; sí, seguimos en eso”, respondió sobre una segunda perforación al Cráter de Chicxulub.
Urrutia Fucuguachi comandó el equipo de investigadores nacionales y extranjeros que participó en la llamada “Expedición 364 Cráter de Chicxulub” que se realizó entre abril y mayo del 2016 a bordo el buque/plataforma Myrtle, localizado a 30 kilómetros de la costa de Sisal, en la Península de Yucatán.

Durante la expedición la perforación alcanzó mil 335 metros por debajo del fondo marino y se recolectaron 303 muestras en los núcleos recuperados del cráter.

En esos trabajos, los especialistas comprobaron la formación dinámica del cráter, luego de la caída de un meteorito a la tierra, hace 66 millones de años, además de que precisaron que el golpe de la roca en el suelo género un efecto de onda, lo que también dio paso a la formación del llamado "anillo de picos", estructura considerada única y que aún es motivo de análisis de las muestras obtenidas por los especialistas.

También descubrieron que la vida se recuperó en unos 30 mil años que, en el tiempo geológico, se le considera breve por todos los daños que causó el impacto del meteorito en la Península de Yucatán.

En el 2016, al ofrecer información sobre la misión, los especialistas dijeron que se contemplaba efectuar una segunda perforación en el centro del cráter, para lo que se requería de una inversión de unos 15 millones de dólares.