Aq'ab'al (Ak'bal en maya yucateco)

Calendario maya

La Jornada Maya
Ilustración: Marco Antonio León Diez

Lunes 11 de febrero, 2019

El día AQ'AB'AL es propicio para:

Es un día bueno, fuerte y sagrado para las ceremonias en donde se pide al Ajaw, (Creador y Formador) con humildad, bendiciones y el perdón por los errores humanos -conscientes e inconscientes.- Día para pedir por un nuevo amanecer para la humanidad, para que se haga justicia, para dar a luz a un nuevo ser.

Es un día para pedir por la renovación y la esperanza de las personas que están afligidas, para calmar la inestabilidad de la mente y quitar las obsesiones, para pedir buenos pensamientos y nuevas oportunidades en la vida; de trabajo, de cambio de residencia, de país. Día para alejar a las personas de mala voluntad.

Es la polaridad, el amanecer y el atardecer, el frío y el calor, representa la luz y la sombra, las dos energías contrarias y a la vez complementarias: la salida y el ocultamiento del sol. Aq'ab'al significa la oscuridad de la noche y el primer rayo de luz, simboliza las dos polaridades de la energía luminosa: luz y oscuridad.

En la narración del libro sagrado del Popol Wuj, los míticos gemelos Jun Ajpuu e I’xb’alamkej, después de abandonar el mundo luego de vencer las pruebas de la oscuridad, se convirtieron Jun Ajpuu en el sol, e I’xb’alamkej en la luna.

Luego de un gran cataclismo hace doce mil años, en la tierra había mucha neblina y lodo, entonces los cuatro B'alaneb' hicieron varias ceremonias para despejar el ambiente y que el sol alumbrara y calentara con toda su fuerza. Esta gran ceremonia se hizo en el monte Waq'xaqib Aq'ab'al, cada uno de los hombres-dioses trajo su ofrenda, su propio incienso, fue el primer tributo al gran espíritu y entonces vieron salir el sol. El primer pájaro que cantó fue el Quetzal, Manq'uq', y luego todos los animales y las gentes se hincaron y agradecieron el nuevo amanecer, la nueva oportunidad de vida, la regeneración de la creación. Aq'ab'al es la fuerza renovadora. Todos los seres tenemos cambios en nuestras vidas, estos son cronológicos, cíclicos e individuales, que varían o transforman nuestro destino. Es la fuerza que nos impulsa a salir de la rutina, de la monotonía, a soltar las amarras y a emprender un nuevo rumbo.

La dualidad de este signo se manifiesta en la naturaleza, es la luz y la oscuridad, lo más frío y lo más caliente. La polaridad en un estado de reposo, ¿quién puede decir cuándo termina la noche y comienza el día? Siempre hay un poco de luz en la noche y un poco de sombra en el día. El signo está asociado al murciélago y a la guacamaya.

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