Suelo parejo para las científicas: 11F

Hoy disfrutamos de muchos avances en la vida cotidiana gracias al aporte de las mujeres

Dalila Aldana Aranda*
Foto: acua.es
La Jornada Maya

Lunes 11 de febrero, 2019

El objetivo de los días internacionales de Naciones Unidas es llamar la atención de la sociedad, los medios de comunicación y las instituciones sobre un tema del cual se desea crear conciencia social, así como poner en el centro de la agenda política un tema o problema no visible. El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia y la Tecnología es uno de los más recientes proclamados por Naciones Unidas en relación con la igualdad entre mujeres y hombres. La propuesta de resolución surgió en 2015 y el 15 de diciembre de ese año, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió proclamar el 11 de febrero (11F) de cada año el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia.

Con la conmemoración del 11F se reconoce que las mujeres desempeñan un papel fundamental en la comunidad científica y tecnológica, así como en la toma de decisiones en materia de desarrollo sostenible. Reforzar su participación contribuirá al empoderamiento de las mujeres y las niñas y al disfrute de sus derechos económicos en igualdad de condiciones. Para lo anterior, Naciones Unidas considera fundamental lograr el acceso y participación plena y equitativa en ciencia y tecnología, y apuesta por vincular la igualdad de género en ciencia, tecnología e innovación con los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, donde está el Programa He for She, el cual señala que la igualdad de género es indispensable para lograr la sostenibilidad: económica, social y medioambiental.

Brecha de género

La brecha de género en los sectores de ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) persiste desde hace años. A pesar de que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado y que en los últimos 15 años la comunidad internacional ha promoviendo la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia, siguen las barreras que impiden su plena participación. Un estudio realizado en 14 países, revela que la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura es del 18 por ciento, y 2 por ciento un doctorado en ciencias. Esta probabilidad aumenta en varones a 37 por ciento para licenciatura y 6 para doctorado.

Por lo anterior, es importante celebrar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia a través de actividades de educación que promuevan la participación plena y en condiciones de igualdad de las mujeres y las niñas en la educación, la capacitación, el empleo y los puestos directivos en Ciencia, eliminando toda forma de discriminación contra la mujer.

La sociedad no sabe que las mujeres científicas han hecho grandes contribuciones, como prueba, mencionaré a diez: Ada Lovelace sentó las bases de la programación actual; la matemática Grace Hopper, quién elaboró el primer lenguaje de programación; Hedy Lamarr, gracias a cuyas investigaciones hoy podemos comunicarnos y realizar trasmisión de datos de manera inalámbrica por la WIFI y el Bluetooth; la astrofísica Cecilia Payne-Gaposchkin, quien descubrió cómo se forman las estrellas y de qué están compuestas; Lise Meitner, cuya investigación en fusión nuclear recibió el premio Nobel en Física, pero que reconoció a su compañero de estudios, Otto Hahn; Susan Jocelyn Bell Burnell, descubrió la primera radioseñal de un púlsar, sin embargo, el reconocimiento del premio Nobel de Física (1974) fue para Antony Hewish, su tutor.

Estos actos injustos hacia las mujeres científicas no son los únicos. En medicina, tenemos a Elizabeth Blackwell, quien instauró el prototipo de esterilización de los quirófanos; Dorothy Hodgkin sintetizó por primera vez la penicilina; Cerirude Elion, creadora de los fármacos antivirales; Rita Levi-Montalcini, responsable de descubrir el factor de crecimiento del sistema nervioso (Premio Nobel de Medicina); Margarita Salas, aportó la mitad de los ingresos del Consejo de Investigación Científica de España gracias a las patentes de sus investigaciones sobre el ADN y su capacidad de amplificación; y María Blasco, que investiga los procesos del envejecimiento de las células.

Las mujeres son las primeras ausentes en la lista de reconocimientos y, dentro del género lo fueron el grupo de matemáticas e ingenieras afroestadounidenses que ayudaron a la agencia espacial de Estados Unidos a concretar las misiones espaciales Apolo y Mercurio. Cuando hablamos de la era dorada de la carrera espacial, de la conquista de la luna, pensamos en el astronauta Armstrong, y no en Valentina Tereshkova, primera mujer astronauta, no de las cuatro ingenieras afroamericanas que permitieron con sus cálculos enviar al hombre a la luna.

Su contribución fue ignorada hasta que Margot Lee Shetterly, escritora e hija de un investigador de la NASA publicó su libro Hidden Figures (Talentos ocultos) que detalla el trabajo de estas mujeres cuyos nombres no aparecen en las publicaciones académicas ni en los registros históricos. Estas mujeres fueron Katherine Johnson, quien calculó la trayectoria de las misiones Apolo y Mercurio; Dorothy Vaughan, la primera supervisora de la NASA; Mary Jackson y Christine Darden, quienes trabajaron en los vuelos supersónicos.

Mujeres científicas en Yucatán

Estos datos nos permiten comprender la importancia de que exista el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia (11F), para llamar la atención de la sociedad y autoridades de la falta de equidad, de espacios y oportunidades para que las niñas y mujeres realicen carreras científicas, tengan un empleo en estas disciplinas y se reconozcan sus logros, porque lo más grave de este problema es la invisibilidad.

¿Cómo andamos en Yucatán? Tomemos la base de la educación con algunos datos de INEGI. En educación básica, el 92.5 por ciento de las niñas de zonas urbanas va a la escuela, contra 93.8 por ciento de varones. En zonas mayahablantes, ese porcentaje baja a 83 por ciento. El promedio escolaridad, en la población mayahablante por género es de tan sólo 3.6 años de escuela para las niñas y un año más para varones. En la zona rural, el 35 por ciento de las mujeres son analfabetas, y 21 por ciento de los varones están en esta situación, sin embargo, las niñas en educación básica reprueban menos (12 por ciento) que los varones (18 por ciento).

Es duro ver que a medida que las mujeres tienen mayor escolaridad tienen menor incidencia en la economía, ya sea porque dejan de trabajar para dedicarse al trabajo del hogar y crianza de los hijos, o porque se les dificulta encontrar un trabajo profesional por ser mujeres. Más aún las mujeres que trabajan fuera de su casa dedican además en promedio 28 horas a la semana al trabajo doméstico, contra 10 horas que dedican los varones.

Si echamos un vistazo a la proporción hombre/mujeres que trabajan como académicos o investigadores en la UADY o el Cinvestav, la proporción es 2/3 hombres contra 1/3 parte de mujeres. En los puestos directivos, ni la UADY en sus 90 años, ni el Cinvestav han tenido una rectora o directora, respectivamente.

En los países desarrollados la situación no es muy diferente, por ejemplo, en el Reino Unido, la sociedad de ciencias cuenta apenas con el seis por ciento de mujeres.

Hoy disfrutamos de muchos avances y comodidades en la vida cotidiana gracias al aporte de las mujeres. Cada vez que abras una lata de conserva sabrás que fue una mujer (Amanda Theodosia Jones) quien inventó la técnica del alto vacío. Al leer un libro electrónico sabrás que esto es posible gracias a Ángela Ruiz Robles, y todos los días mientras usamos la WIFI piensa que fue posible gracias a una mujer.

Si bien las mujeres en Política han luchado por abrir espacios de género y establecer cuotas en los congresos, las académicas y científicas tenemos mucho que aprender de ellas para crear nuestros espacios y empujar políticas públicas para que podamos desarrollarnos plenamente y que nuestro trabajo sea reconocido.

Enhorabuena a todas las mujeres de Yucatán por las acciones que se están organizando este Día Internacional 11F. Estos foros están destinados principalmente a las jóvenes y a nuestras niñas para fomentar en ellas la labor científica. Bravo.

*Premio Nacional al Mérito Ecológico. Investigadora Cinvestav

daladana@cinvestav.mx