Gobernanza intercultural, oportunidad para QRoo

Gobernanza es una palabra que toma impulso en los años 90 del siglo pasado

Francisco J. Rosado May
Ilustración: ntutumu.jpg
La Jornada Maya

Martes 12 de febrero, 2019

Diversos analistas, estatales e internacionales, han tratado de atraer la atención hacia una forma diferente de gobierno que permita una mejor participación ciudadana en la toma de decisiones. Para ello acuden al término de gobernanza.

Gobernanza es una palabra que toma impulso en los años 90 del siglo pasado, como una forma para encontrar espacios que no son ofrecidos por el simple hecho de gobernar o ejercer el poder (en cualquiera de los tres niveles de gobierno o de los tres poderes constitucionales). Hasta hoy, claramente el ejercicio del poder y la forma de gobierno no han logrado el desarrollo deseado en países como el nuestro. Por ello se le está dando oportunidad a otro concepto, gobernanza, la cual se puede definir como “las interacciones y acuerdos entre gobierno y ciudadanos, buscando generar formas innovadoras y solución de problemas, incluyendo la construcción de instituciones y legislación”. Se puede argumentar que la gobernanza se trata de cerrar el paso a la corrupción e impunidad y abrir el paso a la transparencia y rendición de cuentas, así como impulsar la participación ciudadana en una forma eficaz para mejores mecanismos de toma de decisiones de políticas públicas.

Una buena gobernanza permite crear condiciones para vida digna, libertad de expresión, respeto y fortalecimiento de los derechos humanos; en otras palabras, promover el desarrollo integral y sostenible a nivel local, regional y nacional.

El diseño de una gobernanza eficaz en un estado como Quintana Roo debe tomar en cuenta la alta diversidad cultural de su composición demográfica. En el estado existe importante inmigración internacional y nacional, están presentes no menos de 30 de los 68 grupos indígenas de nuestro país, con la mayor diversidad en las ciudades como Cancún y Playa, y con la menor diversidad -por la dominancia del Maya- en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Lázaro Cárdenas, y en menor medida Tulum, Bacalar y Puerto Morelos.

Con tal riqueza cultural es de extrañar que en el estado no se haya reconocido lo suficiente que la paz social que existe en las comunidades Mayas, se debe a los mecanismos internos de solución de conflictos y participación ciudadana en toma de decisiones comunitarias. Si bien el estado ha hecho un esfuerzo en reconocer y formalizar la figura de jueces tradicionales en algunas comunidades Mayas, cualquier persona que los conozca también puede decir que no se les da la verdadera importancia y papel que juegan en la comunidad. Los jueces y juzgados tradicionales son mal atendidos, mal equipados y con bastante espacio mara mejorar su legislación.

Una hipótesis para explicar el desaprovechamiento de los mecanismos locales de impartición de justicia, solución de conflictos y decisiones con participación comunitaria es que el concepto de gobierno y ejercicio del poder convencional, junto con el débil perfil en la formación de los gobernantes, no han permitido apreciar ni mucho menos potencializar formas diferentes de impartición de justicia, solución de conflictos y decisiones participativas que las comunidades Mayas han desarrollado por cientos de años. La anterior afirmación se confirma al revisar el presupuesto que reciben los jueces tradicionales, al conocer en cuantas comunidades están establecidos, al observar como se irrumpe e interrumpe la vida comunitaria con imposiciones de programas y proyectos y, especialmente, con un paternalismo que provoca dependencia e inamobilidad social que no permite crear condiciones para el crecimiento económico para alcanzar el desarrollo sostenible.

Las anteriores reflexiones deben ser tomadas en cuenta especialmente en tiempos de elecciones. ¿Qué tanto se han estudiado los mecanismos comunitarios de tomas de decisiones, solución de conflictos e impartición de justicia? ¿Qué tanto interés existe entre los diferentes grupos políticos para procurar condiciones de gobernanza donde deben coexistir diferentes culturas? ¿Saben los interesados en política y gobierno que la cultura juega un papel importante en los procesos de justicia, toma de decisiones e impartición de justicia?

No sería mala idea pensar en diseñar un sistema de gobierno que permita una gobernanza intercultural, Démosle oportunidad a la innovación, salgamos de la inercia que no ha logrado sacar de la pobreza a tantas comunidades y tanta población indígena. ¿Por qué no fomentar participación responsable en vez de paternalismo, mediante una mejor gobernanza?

El contexto multicultural que nos caracteriza requiere de nuevos enfoques y conceptos para nuestro desarrollo. ¿O le seguimos apostando a la ampliación de las brechas socioeconómicas?

fjrmay@hotmail.com