Puigdemont declaró unilateralmente la independencia: Lehendakari

El líder vasco, quien intento mediar en el conflicto, reprocho la aplicación del artículo 155 de la Constitución

Armando G. Tejeda
Foto: Afp
La Jornada Maya

Madrid, España
Jueves 28 de febrero, 2019

El presidente del gobierno vasco, el nacionalista Íñigo Úrkullu, testificó ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo (TS) en el marco del juicio contra los líderes independentistas catalanes, en donde informó que durante los días más tensos de la crisis él mismo fungió como mediador.

Una mediación que no logró fructificar ni en un lado ni en el otro, una vez que el gobierno español acabó aplicando al artículo 155 de la Constitución a pesar de sus “reticencias” y el el presidente catalán, Carles Puigdemont, decidió declarar la independencia unilateral a pesar de que él mismo se había comprometido ante el Lehendakari a convocar elecciones para darle una salida pacífica al conflicto.

Úrkullu fue una pieza clave de los días más turbulentos en la reciente historia política del Estado español, cuando en octubre del 2017 la comunidad autónoma de Cataluña, liderada por su gobierno separatista presidido por Carles Puigdemont, decidió declarar la independencia de forma unilateral. Para lo que además habían aprobado unas semanas antes sendas leyes que entrarían en vigor para acompañar el proceso de transición y para darle cobertura legal al desprendimiento institucional del Estado español.

El mandatario vasco mantenía una buena relación política con el nacionalismo catalán, con lo que se ofreció para hacer de intermediario entre Barcelona y el gobierno español, presidido entonces por el derechista Mariano Rajoy, para intentar evitar el “choque de trenes” que todos temían. Y así lo hizo. Y fungió como enlace entre los dos frentes, que entonces tenían rotos los cauces de diálogo, y se limitó a trasladar dos ideas: al gobierno español que evitara a toda costa la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la intervención de las instituciones catalanas, con lo que sugería mantener el diálogo a toda costa. Y a las autoridades catalanes y a los partidos que apoyaban la secesión que evitarán la inminente proclamación unilateral de la nueva República, que estaba prevista para el 27 de octubre del 2017. Como finalmente se llevó a cabo, aunque unos minutos después el propio nacionalismo advirtió que era una mera declaración simbólica sin efectos jurídicos.

Según la declaración del Lehendakari, Puigdemont se comprometió ante su intermediación a no declaración de la independencia unilateral, pero fue una promesa que finalmente no pudo cumplir porque tenía mucha presión social y política, entre otros de los sectores más radicales del independentismo, que reclamaban hacer efectivo el mandato emanado del referendo del 1 de octubre, en el que más de un 85 por ciento de los votantes optó por la independencia.

“El diálogo no contemplaba un referéndum de autodeterminación. Lo que se buscaba era crear un espacio de distensión en busca de acuerdos y de una metodología para conseguir acuerdos, que se plasmaría en una mesa en la que estarían tres personas”, explicó Úrkullu, quien también reconoció que el propio Mariano Rajoy le reconoció sus dudas acerca de aplicar o no la suspensión de la autonomía, como finalmente tuvo que hacer.

En la novena jornada del histórico juicio contra el separatismo catalán también compareció el ex ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, quien defendió la actuación de la policía durante el operativo para evitar la celebración del referendo del 1 de octubre, durante el cual hubo más de mil heridos según los datos ofrecidos por el gobierno catalán. De los mil heridos sólo hay el registro de cuatro personas hospitalizadas.

Muere Xabier Arzalluz

El histórico líder del nacionalismo vasco Xabier Arzalluz murió ayer en el País Vasco, a los 86 años de edad y tras permanecer durante los últimos años alejado de la vida política. En un comunicado hecho público por su formación se informó que “nos deja una persona, un jeltzale y un abertzale ejemplar. Un día de máxima tristeza para su familia, sus amigos y sus compañeros en el Partido Nacionalista Vasco, a quienes acompañamos en el dolor. Descanse en paz”.

Arzalluz presidió el PNVduranto las últimas dos décadas del siglo XX y siempre insistió en el diálogo para la resolución definitiva del histórico conflicto vasco, que en aquellos años estaba muy vivo por los numerosos atentados de la organización separatista vasca ETA y por la política represiva desarrollada en la región por el Estado español.