Criptomonedas quedan fuera de regulación del BdeM

El banco central explicó que la volatilidad de la moneda virtual es un riesgo para el sistema financiero

Dora Villanueva
Foto: Roberto García Ortiz
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 14 de marzo, 2019

La regulación secundaria publicada por el Banco de México para normar activos virtuales contraviene lo formulado en la Ley para regular las Instituciones de Tecnología Financiera (Fintech). Además de dejar fuera del margen jurídico el uso de las criptomonedas, implicará un rezago del país frente a otras demarcaciones que evalúan cómo regularlas, expuso Allan Cassis, presidente de Asociación Blockchain México.

En el país actualmente hay 800 mil usuarios de este activo, tres veces más los participantes en la Bolsa Mexicana de Valores. El viernes pasado el banco central expuso que no se regulará el intercambio público de las monedas virtuales –también conocidas como criptomonedas–, puesto que su volatilidad implica un riesgo para el sistema financiero. Cassis consideró que eso no se traduce en que las personas dejen de usarlas, además de que habrá una salida de capitales y mayor presión en la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) con esta resolución, indicó en conferencia de prensa.

Las criptomonedas son dinero virtual que se creó unas semanas después de la quiebra de Lehman Brothers, la que acarreó la crisis global de hace una década. Se intercambian a través de un sistema conocido como cadena de bloques –o blockchain– cuya característica es que las transacciones se dan sin intermediarios bancarios y tampoco es regulado por los bancos centrales del mundo.

Sobre este punto, Banco de México zanjó en su circular del viernes: “La utilización de tecnología como registros distribuidos, cadena de bloques o incluso los propios activos virtuales en sus procesos internos podría llegar a ser factible, siempre y cuando los riesgos de los activos virtuales no impacten al consumidor final”. Es decir, no contempló el mercado público de criptomonedas como supone la Ley Fintech.

Cassis indicó que la argumentación del banco central mexicano es insuficiente porque las criptomonedas implican tanta volatilidad como el mercado de acciones que ya es regulado.“Estuvimos trabajando en una ley Fintech que logramos sacar, esa ley es un gran paso hacia adelante para el uso de tecnología. La circular va en contra de todo lo que hicimos (...) Sobrerregular este tipo de activos puede tener el efecto opuesto a lo que está tratando de hacer el Banco de México, podría dañar los mercados, podría desincentivar la inclusión financiera, la inversión”, consideró.

De acuerdo con el también directivo de Luna Capital, no regular esta actividad implica dar la vuelta a un tema que ya se da en empresas, las cuales optan por activos virtuales y la cadena de bloques para abaratar costos. Lo mismo está pasado con remesas que ya se hacen con criptomonedas.

Añadió que ahora sin la regulación desde Banco de México, los dos participantes de blockchain que hay en la plaza mexicana Volabit y Bitso tendrían que reportar a la UIF de transacciones por arriba de 50 mil pesos; incrementando en un estimado de 70 por ciento los reportes que ya recibe la dependencia.

La paradoja que tampoco se resuelve es cómo revisar la actividad de una cuenta a la que no tiene acceso más que el usuario, pues en este punto no hay un banco al que la autoridad ordene dar la información de una cuenta comprometida. Además, entre otros riesgos de este modelo y que el propio Cassis expone es que toda la plataforma vea una “quiebra técnica”. No lo ha hecho en 10 años, pero tampoco es imposible, pormenorizó.

La Ley Fintech promulgada el 9 de marzo de 2018, implicó que desde esa fecha a la actualidad se estén generando regulaciones secundarias, entre ellas las de los activos virtuales. En adelante, hay una consulta de 60 días para la circular referida el viernes. En ese periodo la Asociación Blockchain México hará sus observaciones y buscará una audiencia con las autoridades de Banco de México para revisar alternativas a la regulación, declaró Cassis.