Promueve Jaspersen en Yucatán congreso internacional de artes escénicas

Becas para que creadores yucatecos participen en ISPA

Katia Rejón
Foto: Cultura Jalisco
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 19 de marzo, 2019

“La cultura es el escenario donde se deconstruyen las personas que hemos sido y queremos dejar de ser”, afirma Giovana Jaspersen, secretaria de Cultura de Jalisco, quien fue hace apenas unos meses la directora del Museo de Antropología Palacio Cantón. La restauradora de arte se encuentra en Yucatán para presentar el International Society for Performing Arts (ISPA), el congreso de artes escénicas más importante en el mundo, que tendrá como sede -por segunda ocasión- México y específicamente Jalisco.

Este año el lema del evento es La fortaleza está en nosotros y se centrará en reflexiones sobre América Latina, en un espacio que congrega a la comunidad de artes escénicas: teatro, danza y performance. Habrá proyectos de 60 países del mundo y 600 especialistas de estas artes. Dos actrices de Yucatán están invitadas a participar en este congreso internacional: Raquel Araujo y Conchi León.

“Ambas han trabajado sobre las identidades y en la actualización de textos. También venimos a invitar a la comunidad artística del sureste. El ISPA no es de Jalisco, sino un orgullo de todo el país por ser la sede”, comenta. El gobierno del estado de Jalisco dará 100 becas para grupos o artistas que deseen participar, la convocatoria estará abierta toda esta semana y se puede revisar en las redes sociales de la Secretaría de Cultura Jalisco.

Cultura sustantiva y no accesoria

A poco más de 100 días de trabajo, la estrategia de la secretaría a cargo de Giovana Jaspersen se ha realizado sobre cinco ejes primordiales: descentralización, profesionalización, la cultura como un derecho humano y con enfoque social, la recuperación de las identidades y “productos” culturales jaliscienses, y la infraestructura cultural.

Para lo primero instauró dos plataformas al sur y al norte del estado, además de la sede principal de la secretaría en Guadalajara. Los extremos estaban alejados de la oferta cultural y para no aumentar el gasto en los viáticos, se decidió por una plataforma de operación cultural en Puerto Vallarta y otra en Mezquitic. El primero, un sitio turístico con una brecha social en las colonias y una identidad costera que ha sido desdibujada por otras identidades que se han “nacionalizado” como el tequila, el charro y el mariachi. Mezquitic, por otro lado, es el único municipio bicultural donde la presencia de las comunidades wixarikas es muy fuerte. “Queremos que los programas de la secretaría de cultura sean más accesibles”, agrega.

Hasta ahora han recorrido 42 de los 125 municipios, y concluido las reuniones regionales con todos los ayuntamientos. Explica que a estas reuniones no iba solamente el titular de Cultura, sino también el alcalde para tener una radiografía más completa de los municipios y diseñar programas según las necesidades de cada municipio.

“En la región sur, los presidentes se acercaron para contar sobre los problemas de drogadicción infantil en niños de 10 y 11 años. Cuando cruzo las estadísticas de desarrollo cultural, infraestructura y programación nos damos cuenta que hay una brecha gigante”, explica. Por ello, diseñaron un programa de circo social en los cinco municipios con una compañía que se formó con Cirque du Soleil y dan talleres a jóvenes para desarrollar habilidades y mejorar su autoestima. Al tercer día, los jóvenes dan una función para el municipio.

De igual forma han trabajado en la restauración de un altar wixarika en la Isla de los Alacranes, un ejercicio coreográfico en las noches en municipios con más violencia de género, una máster class del violinista Alexander Markov, como parte de la estrategia de profesionalización, funciones de escucha previas de la Orquesta Filarmónica para personas con discapacidad visual y programación en braille y un convenio con la empresa Yakult para renovar el acervo de las bibliotecas públicas en el estado, que suman 283 en total. La Orquesta Filarmónica, una de los retos más grandes de la administración, ha sobrepasado un 300 por ciento de las localidades en comparación del año pasado.

“Nuestros niños ya no son los de hace 30 años y necesitamos que puedan encontrar algo distinto (...) los ejes sirven para que todas las direcciones tengamos una idea clara del proyecto de cultura, que la política pública fuera sólida”, afirmó.

Jaspersen le apuesta a un proyecto de cultura a futuro, que rebase la oferta actual de apenas el tres por ciento dirigida al público adolescente e infantil y recupere los orgullos de Jalisco que han pasado a la historia sólo como referentes nacionales: Juan Rulfo, Consuelito Velázquez, Guillermo del Toro, y los que se están generando.

Pero también le apuesta a la experiencia artística del público. “El plan es, en seis años, regresarle al estado una estructura cultural más digna. Si una persona llega a un sitio [cultural] con problemas de mantenimiento y humedad, es una mala experiencia y no regresa”, explica.

Agrega que el país se encuentra en tránsito a una defensa de la profesionalización de la cultura y las artes. Existen reflexiones importantes para replantear problemas sociales como el machismo, corrupción, racismo y violencia, desde la cultura, como ha sucedido en otros países “y en el caso de México será similar”, concluye.