Los Leones igualan su peor arranque en la era de los hermanos Arellano

Varios positivos el domingo fueron insuficientes para ganar la primera serie; exigente inicio continúa en el norte

Antonio Bargas Cicero
Foto: cortesía Leones de Yucatán
La Jornada Maya

Mérida
Lunes 15 de abril, 2019

Como el sábado, hubo varios positivos para los Leones en su choque con los Guerreros de Oaxaca.

José Juan Aguilar fue bajado de primero en el orden, puesto en el que batalló, a octavo y se fue de 4-4, con dos dobles y dos carreras anotadas. Sebastián Valle tuvo sobresaliente debut como cátcher titular al batear de 4-2, con par de dobles y dos impulsadas. Julián Arballo realizó otro buen relevo y frenó a los bélicos. Andrés Ávila ahora sí se vio como el seleccionado nacional que es al sacar cuatro auts sin mayor problema. El dominicano Gabriel Arias, en su estreno, mostró su reputación de ser un pítcher que tira straics y trabaja de forma efectiva al despachar la octava. Y las fieras una vez más conectaron más imparables que el rival (14-12).

Y una vez más perdieron y continuaron sin poder ganar una serie.

Otra mala entrada –de cinco carreras en la cuarta, como parte de una floja apertura de Andrés Meza-, que ha sido uno de los principales problemas del equipo, incapacidad de escapar de un ataque grande del rival, y cuatro dobles matanzas de los Guerreros se combinaron para propinarles a las fieras su séptimo revés, a cambio de dos triunfos, 8-5, y afianzar al equipo que dirige Sergio Omar Gastélum (7-2) en la cima de la Zona Sur.

Los melenudos igualaron el peor inicio en la era de los hermanos Arellano Hernández como dueños después de nueve juegos, que había sido en 2014, el último año en que no fueron a los playoffs. También en 2012, cuando la franquicia estaba a la deriva, comenzaron con 2-7.

El domingo en la noche el problema no estuvo en el bulpén o en el bateo oportuno (10-4 con corredores en posición de anotar), los principales responsables de que Yucatán tuviera 1-5 luego de los primeros seis encuentros. El pitcheo abridor no estuvo a la altura, como sí lo estuvo en prácticamente ocho partidos, y Meza, quien colgó ceros en la primera y segunda entradas, toleró siete anotaciones en los siguientes dos capítulos y explotó tras 74 lanzamientos. Los Guerreros, además, concretaron dobles matanzas que los sacaron de posibles aprietos; tres de los doblepléis cayeron en los episodios seis, siete y ocho. Por si fuera poco, frustraron un intento de robo de tercera de J.J., gracias al tiro del veterano receptor Iker Franco, y pusieron fuera de combate a Jorge Flores en el plato, con disparo de Alonso Harris, que jugó como estrella en la serie.

Los selváticos lucharon e intentaron venir de atrás y no alcanzó ante un bulpén que desde el torneo anterior enseñó su calidad y fuerza, y que ahora está reforzado por el dominicano Juan Sandoval y el cerrador venezolano Miguel Socolovich.

Luis Carlos Rivera y su cuerpo técnico hicieron movimientos que hasta cierto punto funcionaron en el orden al bate y el bulpén mostró notable mejoría contra Oaxaca, pero no es suficiente.

Este es un equipo que puede y debe jugar mejor. Que tiene con qué encontrar la manera de perseverar y salir adelante, como lo hizo varias veces en años anteriores. Y tendrá que hacerlo pronto, ya que el exigente inicio de campaña continúa desde mañana en Monclova para luego visitar a Laredo. Acereros y Tecolotes están empatados en el subliderato de la Zona Norte.