Pese a traslado de 246 reos, no hay hacinamiento en Cereso de Chetumal

Cumplen recomendación de la CNDH

Joana Maldonado
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Lunes 6 de mayo, 2019

Tras el cierre de la cárcel de Felipe Carrillo Puerto, autoridades trasladaron a 75 reos al Centro de Reinserción Social de Chetumal, a efecto de dar cumplimiento a la recomendación 28/2018 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en diciembre pasado.

Suman 246 internos que han sido trasladados a Chetumal en las últimas semanas. El primero fue hace tres semanas con 163 de Cancún, seguido de ocho internos de la cárcel de Cozumel. Sin embargo, Hugo Sosa Huerta, coordinador de Atención a Centros Penitenciarios y Asuntos Especiales de la Comisión de Derechos Humanos del estado (Cdheqroo) negó que esto coloque al Cereso capitalino en un problema de sobrepoblación.

Tras las últimas revisiones y diagnósticos hechos a los centros penitenciarios de la entidad, el Cereso de Chetumal se hallaba un 65 por ciento de su capacidad, de un total 790 personas privadas de su libertad.

“No hay datos de hacinamiento porque se construyó un área nueva en este penal”, indicó. Además, añadió que el Tribunal Superior de Justicia ha otorgado el beneficio de libertad anticipada a algunos reos, por lo que se ha podido despejar esta cárcel.

Sosa Huerta señaló que la Cdheqroo ha estado pendiente del cumplimiento de la recomendación de su homóloga nacional, principalmente en la aplicación correcta de los protocolos para el traslado que son necesarios para la protección de la dignidad de las personas privadas de su libertad.

Además dijo que desde hace dos meses han acudido diariamente al Cereso de Chetumal para informar a las personas sobre los motivos del traslado e informar sobre el estado legal que guarda cada uno de los reos, un trabajo que se ha hecho conjunto con la Defensoría Pública.

Añadió que estarán vigilantes de que se cumpla con este mismo protocolo en el caso de la cárcel de Playa del Carmen en virtud de la recomendación 28/2016 de la CNDH que va en el mismo sentido respecto al uso correcto de sus instalaciones.