Hay que dejar de construir en la costa

Enrique Álvarez del Río, director de Axis Ingeniería, lleva casi 20 años trabajando tema de recuperación de playas

Abraham Bote
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 17 de mayo, 2019

Enrique Álvarez del Río, director general de Axis Ingeniería, empresa especializada en proyectos de desarrollo costero e impacto ambiental, comentó que una solución es dejar de construir cualquier obra en las costas, con esto se evitarían estos problemas y además señaló que se debe elaborar un plan integral que agrupe a las dependencias de gobierno, academia, vecinos para buscar mejores soluciones.

Después de casi 20 años trabajando con el tema de recuperación de playas, el especialista tiene más claro que la playa se encarga sola de recuperarse, por lo tanto hay que quitar estructuras innecesarias y dejar de construir obras lo menos posible, y los trabajos tienen que ir encaminados a devolver al mar su estado original antes de que llegaran tantas acciones del hombre.“La mejor oportunidad es devolver el control de las playas a la naturaleza, poner el mínimo de obras, si no, sí nos acabamos las playas”, subrayó.

“Ha faltado un plan integral porque todo lo que pase en la costa de Yucatán, por ejemplo en los predios veraniegos entre Telchac y Progreso, afecta el resto de la costa, la arena se está moviendo y si en un lado retenemos la arena y causamos una disfunción, es inevitable que otra playa se vea afectada”. Por lo tanto, subrayó, las obras deben ir encaminadas a favorecer que la arena se siga moviendo, no a retenerla para crear una playa.

Considera que en los últimos años los vecinos se han organizado bien y poco a poco han tomado el control de sus playas, tienen que trabajar coordinados con las autoridades y gobierno para que cada acción que se haga tengan muy claro que no afecten las demás playas. Hay que hacer un plan integral donde ninguna playa se quede fuera. Si se toma en cuenta esto, el problema será resuelto, pero si se hace de manera incorrecta se agravará.

El empresario explicó que en las últimas décadas se han realizado numerosas intervenciones para frenar distintos procesos erosivos de diferente magnitud dentro del sistema. En muchas ocasiones, las intervenciones, aunque parecen exitosas, solo detonan nuevos problemas de erosión en las playas contiguas hacia el oeste (dirección neta del transporte de sedimentos). Estas estructuras son básicamente espigones (conocidos localmente como espolones) y rompeolas sumergidos.

Ambos tipos de estructuras han demostrado su eficacia puntual, pero al mismo tiempo el riesgo que implican en las celdas litorales, cuando no son diseñadas con una visión integral. “Si se hace una estrategia de espolones pensando en todo el sistema de playas, puede funcionar, si solo se hace pensando en segmentos específicos, el proyecto va a fracasar, lo mismo con rompeolas y geotubos”.

No obstante, para el experto, las playas más sanas en toda la zona de predios veraniegos son las que tienen menos obras. Entonces, “mientras menos obras ponemos, se lo dejamos más fácil a la naturaleza recuperarse sola, sin embargo mientras más obras ponemos estamos siempre recuperando playas, pero causando distorsión en otras”.

De acuerdo con el entrevistado, a la fecha no existe un programa de manejo integral de playas en Yucatán. Los actores involucrados en su implementación: autoridades, centros académicos, consultores, contratistas y usuarios tienen que decidir una estrategia que pasa por rigidizar cada vez más el sistema (a base de controlar y retener el movimiento de arena mediante cada vez más obras de protección de playas) o flexibilizarlo, eliminando paulatinamente acciones antropogénicas para restaurar el movimiento natural de sedimentos, así como acciones de trasvase de arena desde Telchac. Solo la segunda opción se considera sostenible en el largo plazo.

En el caso de Yucatán, reiteró, los intentos de controlar los tiempos para la restauración en tramos específicos han detonado por lo general decisiones equivocadas. Cuando se ha permitido a las condiciones naturales restaurar segmentos específicos sin intervenciones, los resultados en cuanto a sostenibilidad ambiental han sido por mucho muy superiores a cualquier actuación antropogénica.

“Es muy evidente en Yucatán, que en ocasiones lo único que se necesita para recuperar un sistema de playas, es ir eliminando todas las acciones antropogénicas que interrumpan el tránsito del sedimento y permitir a la naturaleza encargarse ella sola de recuperar su equilibrio natural”.

Geotubos, una opción para la erosión en la costa, afirma especialista

Imagina no tener una buena playa, o peor, no tener playa, reflexiona el ingeniero Jorge Villalobos Herrera, delegado regional de la Sociedad Internacional de Geosintéticos, sería un grave problema para la economía de las zonas costeras, advirtió.

El ingeniero opinó que se deben usar geotubos para tratar el tema de la erosión de las playas yucatecas, aunque hay que hacer estudios de las corrientes para su correcta aplicación, de no atender este problema las consecuencias serán graves en las costas: inundaciones.

Para el especialista, las autoridades deben ponerle mucho más interés a la erosión costera porque el no atender esta problemática va a repercutir gravemente en la economía de la zona costera que vive del turismo.

Por lo tanto, este tema se debe atender con un estudio profundo porque no se pueden dar soluciones parciales; entonces, afirmó que la aplicación geosintéticos, como los geotubos han dado resultados en algunas partes del mundo, como ejemplo, Japón, donde han logrado controlar la erosión costera con esta alternativa.

Primero, precisó, tiene que haber un estudio de las corrientes de cómo funciona, cómo afectan, los factores que contribuyen a la erosión costera y luego hacer un proyecto con métodos para resolverlos, uno de éstos es la utilización de geotubos.

El geotubo, tubos hechos de material geosintético, derivado de un plástico, explicó, es puesto a lo largo de la costa para que cuando venga la corriente marítima no avance: frena la pegada de la fuerza de la corriente del agua y golpea al geotubo y entra suavemente, pero no se puede hacer nada más así, hay que hacer estudios de cómo viene la corriente, la orientación de cómo impacta. Eso ayudaría evitar que el mar avance hacia la tierra.

El experto recordó que la Seduma realizó trabajos sobre el tema, pero no hubo resultados efectivos, pero es una responsabilidad de las autoridades, estatales, federales y el propio municipio para resolver este asunto, pues de no tomar cartas en el asunto habrán problemas de ingresos económicos, reiteró.

El mar va ganando tierra, y nos vamos quedando sin playas, y en muchas zonas ya ha llegado a las casas, incluso ha cuarteado algunas, y otras están a punto de caerse, detalló. “Hay un llamado urgente para que sea atendido el problema de la erosión costera”, subrayó.