Atrabiliaria oposición

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Captura de pantalla
La Jornada Maya

Jueves 23 de mayo, 2019

En la percepción ciudadana, la inseguridad pública es el mayor problema de la actualidad en México, y su combate es el reto principal del gobierno. De allí la importancia de la aprobación del paquete de leyes secundarias de la Guardia Nacional por unanimidad de los grupos parlamentarios en el Senado de la República.

La indefinición jurídica de la Guardia Nacional es uno de los factores que explica el aumento de los índices delictivos en los primeros cuatro meses de este año, de tal modo que se registraron 11 mil 221 homicidios dolosos, 530 secuestros y 311 feminicidios en el país, según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Sin embargo, a pesar de la importancia que reviste el combate a la inseguridad pública y la violencia, casi todos los medios masivos de comunicación nacionales dieron como noticia de mayor relevancia la renuncia de Germán Martínez a la dirección general del IMSS, e incluso los analistas hicieron todo tipo de interpretaciones que evidenciaran con ese hecho un revés de la Cuarta Transformación.

En el furor de la especulación, algunos analizaron palabra por palabra la carta de renuncia del ex panista para buscar por todos los resquicios “la gravedad” que en su atrabiliaria percepción tiene lo que es un hecho normal en el ejercicio del gobierno, en el que quienes no se sientan satisfechos pueden irse o quien les dio el puesto también puede quitárselos si no cumplen las expectativas.

Los que se dieron vuelo magnificando la salida de Germán Martínez y buscando por todos los resquicios interpretaciones para atacar al gobierno de AMLO son, en su mayoría, los mismos que apoyan a la corona española, vitorean a Juan Guaidó el autoproclamado presidente de Venezuela y le exigen al presidente de México que apoye una invasión norteamericana a esa nación hermana. También son los que condenan la propensión de López Obrador a viajar en vuelos comerciales, a ensuciarse los zapatos y comer en fondas. Son aquellos que pusieron el grito al cielo por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, cuestionaron el combate al huachicol y desean el fracaso de la refinería de Dos Bocas, del Tren Maya, del transístmico, de Pemex y de todas las acciones del mandatario y de la 4T.

Esa oposición furibunda muy cercana a Carlos Salinas de Gortari, Fox, Calderón, Peña Nieto y Ricardo Anaya, y cada vez más lejos del pueblo soberano.

La encuesta de Arcop-El Heraldo levantada la segunda semana de mayo revela que la estrategia del golpeteo en contra de AMLO no ha dado a sus opositores el resultado que han buscado, y siete de cada diez mexicanos apoya la gestión presidencial. El estudio demoscópico arrojó que un 74 por ciento de los mexicanos tiene confianza en el Presiente de la República.

Esa misma encuesta del Heraldo reveló que los mexicanos perciben la inseguridad pública como el mayor problema y un 78 por ciento de la población está a favor de la creación de la Guardia Nacional. Las elecciones próximas en seis estados del país seguramente reflejarán los resultados de la estrategia de odio de la oposición hacia López Obrador, muy por encima de la búsqueda del bienestar del pueblo soberano.

Las gubernaturas de Puebla y Baja California en disputa en las elecciones ya muy próximas, muestran una clara tendencia desfavorable a esa oposición que se hizo monolítica, todos contra AMLO, y han perdido sus valores propios y su identidad. Por el bien de México ojalá y decidan buscar el bienestar de la nación por encima de sus intereses personales y sus fobias, muy cupulares, y respeten a su militancia y la voluntad popular.

En Quintana Roo habrá elecciones, en pocos días, para integrar la XVI Legislatura estatal; la situación, con sus particularidades, es semejante a la de los demás estados con proceso electoral. Los ciudadanos acudirán a votar con la percepción del desempeño de sus gobiernos estatales como principal motor de su voto. La evaluación del gobierno recae en el gobernador. Los errores y aciertos de los funcionarios del gabinete legal y ampliado de Quintana Roo fortalecen o debilitan al gobernador. No importa quién los recomendó, su desempeño aumentará o menguará el capital político de Carlos Joaquín González. Es claro que la actuación del secretario estatal de Seguridad pública, Alberto Capella Ibarra, no la carga Graco Ramírez, así como los aciertos y yerros del fiscal Óscar Montes de Oca no van a la cuenta de Miguel Ángel Mancera.

Por eso es tan importante que los colaboradores del gobernador actúen con sentido común siempre, con sensibilidad social y con cierto oficio político. Al final de cuentas el mandatario los puso y los mantiene en sus puestos.

Las medidas antipopulares asumidas por algunos funcionarios son cargas innecesarias que terminan en el jefe del ejecutivo. Por ejemplo los cobros que realiza la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) a los usuarios se duplicó en este gobierno y las acciones de DRAEF para cobrarle a los ciudadanos que se retrasan en el pago son desproporcionadas y llegan a incrementar los montos a cifras impagables hasta llegar al embargo de la propiedad, a pesar de que al agua es un derecho humano y esa instancia burocrática no tiene razón de existir, mucho menos en el autollamado gobierno del cambio. Por algo el desaparecido caballero del micrófono Eloy Chagoya, cuando daba las noticias por la radio de Chetumal decía: “de la CAPA nadie se escapa”.

Hay quienes creen que pueden burlar la voluntad popular con sesudas estrategias basadas en la pulverización del voto, el pago de estructuras y el derroche de dinero el día de las votaciones para la movilización y compra de voluntades. Si la imagen del Presidente es fuerte y querida todavía, es un factor que puede trastocar sus planes. En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

profenor1960@hotmail.com