Bolsonaro propone a Supremo Tribunal tener un juez evangélico

La mayoría del Supremo ya votó a favor de criminalizar la homofobia

Sputnik
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La Jornada Maya

Rio de Janiero, Brasil
Viernes 31 de mayo, 2019

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sugirió este viernes que el Supremo Tribunal Federal, el máximo órgano judicial del país, debería contar por lo menos con un magistrado evangélico.

"Con todo respeto al Supremo Tribunal, yo pregunto, ¿alguno de los 11 jueces es evangélico? ¿cristiano confeso? Que no me diga la prensa que quiero mezclar justicia con religión (…) ¿No habrá llegado la hora de que tengamos un juez evangélico en el Supremo?", dijo Bolsonaro, citado por el portal de noticias G1.

El presidente hizo estas declaraciones ante un numeroso grupo de fieles de la iglesia Asamblea de Dios Ministerio Madureira en el estado de Goiânia (centro del país).

La mayoría del Supremo votó la semana a favor de criminalizar la homofobia, al encuadrar las agresiones a las personas LGTBI en los supuestos que ya contempla la ley del racismo.

De salir adelante la votación definitiva que será la semana que viene, los pastores que profesan discursos de odio contra la comunidad LGBTI en las iglesias evangélicas más radicales podrían enfrentar penas de cárcel.

Bolsonaro criticó la decisión de los magistrados, acusando al Supremo de extralimitarse en sus funciones.

"Que me perdone el Supremo, que yo respeto y jamás atacaría el otro poder (sic), pero por lo que me parece están legislando (…) El Estado es laico, pero yo soy cristiano", afirmó el presidente.

El Supremo Tribunal Federal de 11 magistrados tendrá dos vacantes durante el mandato de Bolsonaro, debido a la jubilación de los jueces José Celso de Mello Filho y Marco Aurélio Mendes de Farias Mello.

El nombramiento de los integrantes del Supremo es competencia del presidente, aunque el Senado tiene que dar su visto bueno.

Bolsonaro aseguró este mes en una entrevista que se comprometió a nombrar al ministro de Justicia y Seguridad, Sérgio Moro, para la primera plaza que quede vacante en el Supremo.

Varios analistas políticos consideran que el Supremo es el único de los tres poderes del Estado donde el fundamentalismo evangélico todavía no consigue ejercer influencia.