Detectar el alga a tiempo, clave para detenerlo: expertos

Zavala Hidalgo refrendó la importancia de la investigación de este fenómeno

Rosario Ruiz
Foto: Angélica Mercado
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Jueves 27 de junio, 2019

Se requiere investigación y monitoreo para que las acciones de mitigación sean óptimas en el sentido de que tengan mejor respuesta y menor impacto en el medio ambiente”, señaló Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) respecto al tema del sargazo en una conferencia realizada en paralelo con expertas del tema en Puerto Morelos.

En la conferencia “Sargazo: un reto multidisciplinario” los expertos Brigitta van Tussenbroek, Marta García, Rosa Elisa Rodríguez, Gabriela Gómez Rodríguez, Jorge Zavala Hidalgo y Raúl Aguirre Gómez discutieron sobre la importancia de detectar a tiempo el arribo de la macroalga, como se hace con otros “desastres ambientales”.

El monitoreo y detectar a tiempo las manchas de sargazo en altamar permitirá realizar una estrategia para su recolección y disposición final.

Zavala Hidalgo refrendó la importancia de la investigación de este fenómeno: “reduce los costos y aumenta la efectividad de la respuesta”, pues “una vez que se identifica una mancha de sargazo en una posición se pronostica su evolución, hacia dónde se dirige y en cuánto tiempo para tener una mejor idea de a dónde dirigir los esfuerzos”.

Gabriela Gómez Rodríguez, del Instituto de Geografía, informó que en el instituto se encuentra el laboratorio nacional de observación de la tierra que recibe información satelital, la procesa y distribuye, aunque aceptó que no han trabajado a fondo en el tema del sargazo.

“Tenemos antenas que reciben información satelital que se está procesando continuamente”, obtienen datos como la temperatura del océano, que es un parámetro muy importante a monitorear y creen que podrían detectar los manchones más grandes de sargazo, aunque todavía no han trabajado con esas imágenes.

“Existe también otra antena que recibe imágenes de tipo polar de los cuales podemos obtener también información respecto del comportamiento de las algas, en este caso el elemento mínimo tendría que ser mayor a 375 metros, es decir, detectaríamos manchones grandes. Estamos ya implementando algoritmos que nos permiten dar un seguimiento cotidiano del fenómeno”, manifestó.

“No tenemos experiencia en este tipo de arribos”

Raúl Aguirre, investigador del laboratorio de análisis geoespacial del Instituto de Geografía admitió: “no tenemos experiencia en este tipo de arribos masivos”; reconoció que el sargazo ha recalado desde siempre, pero nunca en esta magnitud.

“La ventaja que tenemos ahora es el poder hacer uso de imágenes satelitales para llevar un monitoreo y hacer una serie registros de tiempos, temperaturas, para ver si hay alguna tendencia”, explicó.

“Podemos tener sensores que midan la temperatura, el nivel del mar y la parte biológica medible, pero vamos a necesitar una serie de satélites y sensores que varíen en su resolución espectral para poder ver mejor la respuesta de esta alga para hacer un seguimiento desde altamar hasta las costas”, expresó.

Rosa Elisa Rodríguez, técnica académica en la unidad Sistemas Arrecifales Puerto Morelos, refrendó la importancia de realizar una base de datos sobre el volumen del sargazo que ha llegado a las costas, pues “sin registros es muy difícil tener un programa de manejo adecuado y desarrollar una industria”.

Detalló que a partir de 2015, con los primeros recales masivos, se empezó a cuantificar el volumen del alga que llega a las costas de Quintana Roo. La científica también creó una base de datos de las especies que empezaron a recalar muertas por la “marea café”, contabilizando a la fecha 72 individuos de diversas especies, principalmente peces, pero también langostas.

Los estudios de calidad del agua han demostrado que con la descomposición del sargazo se pierde la calidad del agua.

Señaló que es muy importante determinar qué especies pudieran estar en peligro si la recolecta de sargazo se hace en altamar; “hacen falta más estudios en mar abierto sobre el impacto a otras especies, como las tortugas”.