Atención mental, fundamental en tratamiento para personas con VIH

En México existen 4 mil 500 siquiatras, de los cuales sólo 10 son expertos en VIH: Jeremy Cruz

Sandra Gayou Soto
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 3 de julio, 2019

El doctor Jeremy Cruz, siquiatra experto en VIH, minorías sexuales y personas trans, asegura que no puede hablar de salud en general si no se toma en cuenta la salud mental; destaca que en México existen 4 mil 500 siquiatras, de los cuales sólo 10 son expertos en VIH.

El doctor Cruz enfatizó que de estos 10 especialistas sólo siete atienden pacientes -y están en la Ciudad de México y Jalisco-, cuando la población que actualmente está diagnosticada con VIH alcanza las 230 mil personas.

La mayor parte de la población con VIH son hombres y se encuentran en Guadalajara, Campeche y Mérida, mientras que la prevalencia es “entre el 20 y 25 por ciento, lo que quiere decir que uno de cada cuatro podría tenerlo”.

Estos datos los dio a conocer durante su intervención en el Cuarto Simposio Internacional Horizontes Compartidos sobre VIH-Sida en el Hospital de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, organizado por la Universidad Autónoma de Yucatán y el Hospital Regional Elvia Carrillo Puerto del ISSSTE.

Cuando una persona es diagnosticada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) tempranamente y comienza con el tratamiento puede vivir hasta 50 años, “es como tener asma o hipertensión, se controla”, aseguró el especialista. Sin embargo es fundamental que a los pacientes se les atienda no sólo en su salud física, sino también en la mental, y que ésta atención sea por parte de personas capacitadas en VIH, pues uno de los padecimientos que presentan es la depresión, que es un “trastorno mental altamente discapacitante”.

Jeremy Cruz, en una exposición muy amena, explicó a los asistentes que el VIH afecta las conexiones neuronales, por lo tanto el paciente se deprime, no puede pensar bien y puede presentar deterioro cognitivo; si a esto se suma el consumo de sustancias como cocaína, puede causar resistencia al tratamiento antirretroviral.

No todas las entidades en el interior del país cuentan con el personal capacitado para atender este sector de la población, no basta con que sean sicólogos, tienen que ser capacitado en el tema; además existen otros factores que intervienen como los “usos y costumbres, además de los estigmas”, ya que está asociado con “conductas sexuales de riesgo”.

Jeremy asegura que si se inicia el tratamiento antirretroviral con tiempo, el paciente “ni va a presentar síntomas”, pero si consume sustancias pueden vivir 15 años menos; un diagnóstico tardío puede causar una “mala adherencia al tratamiento”.

Los pacientes con VIH presentan síntomas de depresivos y ansiosos asociados a esta mala adherencia, habló también de las costumbres como la medicina natural o terapias alternativas que en algunos casos también afectarán en la “adherencia” del tratamiento.

La depresión es la principal enfermedad discapacitante en México y no se está trabajando en su prevención, Jeremy asegura que un paciente deprimido recurrirá más a los servicios de salud.

Hacia el final de su exposición recalcó la importancia de que los profesionales de la salud sean capaces de explicar bien el tratamiento que tiene que recibir una persona con VIH, y eso no se logra en una consulta de 15 minutos.

Qué los pacientes caigan en depresión, también está relacionado con la falta de redes de apoyo, establecidas normalmente en la familia, el uso de sustancias y el mal entendimiento del virus, desde su transmisión hasta su tratamiento.

En una ronda de preguntas posterior a la conferencia, médicos presentes dijeron que en Mérida hay una población de 2 mil 500 personas con VIH, y que algunos reciben atención sicológica. Jeremy Cruz considera que para ese volumen de población se necesitan por lo menos tres siquiatras expertos en el tema para atenderlos.