Defiende Bolsonaro el trabajo infantil

"Trabajo desde los ocho años (...) y hoy soy lo que soy", dijo el mandatario brasileño

Afp
Foto: Xinhua/Lucio Tavora
La Jornada Maya

Río de Janeiro, Brasil
Domingo 7 de julio, 2019

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, protagoniza una nueva polémica al defender el trabajo infantil echando mano a su ejemplo personal: "Trabajo desde los ocho años (...) y hoy soy lo que soy".

"Miren, trabajar en el campo a los nueve o 10 años no me perjudicó en nada. Cuando un niño de ocho o nueve años de edad trabaja en algún lado muchos denuncian el 'trabajo forzado' o el 'trabajo infantil'. Pero si ese niño fuma pasta base nadie dice nada", declaró el jueves el mandatario de extrema derecha.

"El trabajo dignifica a los hombres y las mujeres, poco importa su edad", agregó durante su programa semanal en directo en Facebook.

El viernes, en el curso de un acto oficial, añadió: "Trabajé desde los ocho años plantando maíz, recogiendo bananas (...) mientras estudiaba en paralelo. Y hoy soy lo que soy. No es demagogia, es la verdad".

Las declaraciones del presidente provocaron numerosas y duras críticas en las redes sociales.

"Es el mejor ejemplo para incitar a un niño a no trabajar, para impedir que se convierta en un adulto como él (Bolsonaro), con tanto odio e incompetencia. El lugar de los niños es la escuela", tuitéo el diputado del partido de izquierda PSOL Marcelo Freixo.

La legislación brasileña prohíbe el trabajo de los menores de 16 años, excepto para los aprendices, que pueden comenzar a los 14. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (IBGE), cerca de 2.5 millones de niños y adolescentes de entre 5 y 17 años trabajan en Brasil.

"La izquierda me ataca porque yo defiendo la cultura del trabajo para los niños desde su más tierna edad. Si hubiera defendido la sexualización precoz o el uso de drogas, ellos me hubieran felicitado. ¡Esa es la verdad!", se defendió el viernes Bolsonaro en Twitter.

En la mañana del mismo día, su ministra de la Mujer y los Derechos Humanos, la expastora evangélica Damares Alves, intentó zanjar la polémica.

"Nuestra generación trabajó desde muy temprano. Yo trabajé desde muy temprano, pero esto no significa que vamos a descriminalizar (el trabajo infantil)... Estamos seguros de que el trabajo de los niños es una violación de sus derechos, que no puede ser autorizado", declaró.