Más de 30 mil ancianos yucatecos, en pobreza y abandono familiar

A nivel mundial y local hay un crecimiento acelerado del sector

Lilia Balam
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 8 de julio, 2019

Alrededor de 69 mil 892 adultos mayores, es decir, el 45 por ciento de la población de más de 65 años, deben trabajar para mantenerse, ya que no tuvieron acceso a un retiro o jubilación. Además, actualmente solo hay una política pública federal que les brinda apoyo, lo cual ocasiona que los ancianos vivan en una situación de “vulnerabilidad, pobreza y abandono”, informó la investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Gina Villagómez Valdés.

La especialista recordó que a nivel mundial y local hay un crecimiento acelerado del sector de la tercera edad y la sociedad en general no está preparándose para esa etapa ni financiera ni socialmente, pese a que en México únicamente se ha implementado una política pública de apoyo para los adultos mayores: el programa “68 y más”.

“Es el único proyecto gubernamental que volteó a ver a los ancianos dándoles una pequeña cantidad, que aunque no les cambia la vida, sí les cambia el ánimo porque tienen un pequeño recurso para aportar a la familia y no sentirse una carga. Hay desprotección y falta de visión, no estamos planeando ni trabajando en políticas públicas, ni sensibilizando a la población para que planee a futuro”, sostuvo.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Yucatán hay 232 mil 713 personas de más de 60 años. 155 mil 316 tienen más de 65 años y de acuerdo a Villagómez Valdés, 45 por ciento continúan trabajando para poder mantenerse, lo que genera que los ancianos vivan en una situación de “vulnerabilidad, pobreza y abandono”.

A su vez, la académica comunicó que tampoco se está trabajando en el plano de las relaciones afectivas. Actualmente el 50 por ciento de los adultos mayores viven con sus parejas, es decir, cerca de 116 mil 356 viven con personas de su misma edad. Esto suele generar que otros familiares se alejen porque se piensa que “entre ellos se acompañan”.

De igual forma, 18 por ciento de los adultos mayores -41 mil 888 individuos-, viven solos, por viudez o divorcio. La mayoría son mujeres y en algunos casos, especialmente entre las clases económicas medias y altas, los familiares se preocupan únicamente por brindarles bienes materiales, los ven solo los fines de semana o les hablan por teléfono, es decir “no hay un acercamiento emocional” con ellos.

Esto propicia que esas personas sean víctimas de ilícitos, como fraudes o robos. A nivel emocional, también puede generar depresión entre los adultos mayores, explicó Villagómez Valdés. En esos casos, también se ha detectado que los hijos se pelean por las propiedades porque “el que cuida a la persona de la tercera edad se siente dueño y con derecho sobre la propiedad, entonces hay conflictos y se enajena el bien del adulto mayor, que todavía está en vida”.

Para la académica, estas situaciones ocurren porque a diferencia de épocas pasadas, las familias sueñen ser nucleares y buscan su propia movilidad social, por lo tanto, relegan a los ancianos. “Es una cuestión cultural”, puntualizó.

De igual forma, actualmente la esperanza de vida de las personas es más prolongada. Por ello, comentó, es necesario que desde la juventud los individuos comiencen a planear su vejez.

“Es allí donde las políticas públicas deberían estar trabajando. Para valorar a las personas de la tercera edad y para que tanto jóvenes como adultos hagan planes: que a partir de los 35 años inicien un ahorro. Tienen que tomarlo en cuenta, sobre todo ahora que más del 90 por ciento de los jóvenes universitarios no planean casarse ni tener hijos”, concluyó.