"Straic uno, straic dos", colocarse arriba en la cuenta impulsa el dominio del león Valdez

Me siento bien en Yucatán, es un buen parque para el pitcheo, señala

Antonio Bargas Cicero
Foto: Cortesía
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 10 de julio, 2019

César Valdez está acostumbrado a lograr proezas.

Su regreso a Grandes Ligas tras casi una década después (debutó en 2010 con Arizona y volvió en 2017 como atlético de Oakland y azulejo de Toronto). El premio al más valioso que ganó en la final de la Liga de Dominicana. Un impresionante y ganador paso con Yucatán, luego de ser dejado en libertad por Tabasco el año anterior, y la aparición en el Juego de Estrellas este verano, cuatro años después de hacerlo con los Olmecas. Un dominante 2016 (12-1, 3.12, 114, 13 BB con el Fresno) en un circuito difícil para el pitcheo como el de la Costa del Pacífico de Triple A.

Pero el trabajo del derecho de 34 años en el “año del jonrón y la ofensiva” en la Liga Mexicana tal vez sea el mejor que ha hecho junto con su retorno al mejor beisbol del mundo (2-3, 7.64, 50.2 IP). En un circuito en el que los jonrones aumentaron 54 por ciento con el cambio de la pelota Rawlings a la Franklin, de acuerdo con Baseball America, Valdez comenzó la jornada de ayer en el liderato de victorias (10), efectividad (2.51) y WHIP (1.14), que es el promedio de bases por bolas y hits aceptados por entrada lanzada. El de Santo Domingo limitó a sus rivales a cinco cuadrangulares en 89 entradas y dos tercios y sólo en dos de 14 aperturas aceptó más de tres carreras limpias.

“Le doy gracias a Dios por el año que estoy teniendo, contento por la oportunidad de lanzar con los Leones y significa mucho el llamado al Juego de Estrellas”, afirmó el as melenudo en mano a mano con La Jornada Maya en la explanada del Alfredo Harp Helú. Valdez forma gran 1-2 con Yoanner Negrín –son los únicos pítchers que califican con efectividad menor a 3.00 en la LMB- y ambos se ubican en el top 10 en las tres categorías de la Triple Corona. La fórmula es simplemente “caer encima de los bateadores”, dijo Valdez. “Tratar de estar arriba siempre. Straic uno, straic dos, para poder usar después mis pitcheos quebrados. Eso ha sido la clave, gracias a Dios. Valle (Sebastián, el cátcher) está allá atrás llamando buenos pitcheos también”.

Pítcher de contacto

Lo que hace todavía más impresionante la campaña estelar del dominicano es que es un “pítcher de contacto”, como señaló el couch de pitcheo, Octavio Álvarez. “No poncha tanto, pero casi no da base por bolas”, apuntó Tavo. “Confía en sus pitcheos, sinker, slider, cambio. “Le hacen mucho contacto, aunque también poncha”. Bastante contacto y daño mínimo con la pelota Franklin hablan de su gran capacidad para pitchear, respaldada por impecable control: 68 chocolates y 8 transferencias; 54-3 en sus últimas 10 apariciones.

Hoy en Laguna Valdez saldrá por su triunfo 11 para despegarse a dos de su más cercano perseguidor, el sultán Edgar González. El dominicano igualmente es un ganador; no solamente registra 16-1 con las fieras (incluyendo playoffs), sino que si se suma su marca perfecta en el invierno con Licey ese récord es 19-1. “Me siento bien en Yucatán. Es un parque bueno para el pitcheo, aunque también ahí se ha bateado muy bien este año”, comentó. “Contento con el equipo, al que le doy gracias por la oportunidad que me dio. Trato de dar lo mejor siempre”. El Kukulcán ha sido más que bueno para el espigado derecho, que como león tiene marca de 8-0 en casa, donde su porcentaje de carreras limpias este año es 1.71 y le batean .232. Números notablemente superiores a los de la carretera (4-1, 3.65, .329).

Valdez es fuerte candidato a darle a Yucatán su segundo premio al Pítcher del Año desde 2016, cuando lo consiguió Negrín, pero eso, asegura, no pasa por su mente. “Pienso en dar lo mejor de mí para el equipo y espero que la salud se mantenga con la ayuda de Dios. Al final ya se sabrá lo demás”, mencionó. Una de las mejores escenas en el “fin de semana de las estrellas” fue ver a Valdez, Negrín y José Samayoa, tres de los cuatro brazos más efectivos de la LMB, departiendo y pasando buen rato con su cátcher Valle.

Ahora Valdez, con mucha inspiración, buscará mantener a Yucatán en el camino a otro título. “Cada juego está dedicado a mi familia, a mi padre, que ya no está con nosotros en vida. Esa es mi inspiración siempre”.

Fundamental apoyo de su padre

Cuando Valdez iba de un equipo a otro en las Ligas Menores su papá Miguel, quien falleció en 2015, lo motivó a seguir persiguiendo sus sueños en los diamantes. “Todo lo que hago ahora es en su nombre”, indicó.