Sargaceros, expuestos al gas metano y bacterias

La exposición prolongada al sargazo pone en riesgo la salud visual, respiratoria y cutánea, señala experto

Carlos Águila Arreola
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Miércoles 10 de julio, 2019

La exposición prolongada al sargazo pone en riesgo la salud visual, respiratoria y cutánea de los llamados sargaceros, alertó el cirujano oftalmólogo Joaquín Lozano Guash, director de la fundación “Dame un poco de luz”.

En conferencia, el especialista señaló que hasta ahora no hay mucha evidencia médica de lo que está sucediendo con el arribo de sargazo, que dijo causa un efecto “invernadero” por medio del calor y concentraciones de nutrientes, y agregó que tras varios estudios ha encontrado que la macroalga tiene dos problemas, principalmente.

Uno, que produce metano, y aunque no hay muchos datos de grandes concentraciones de sargazo, pueden compararse con las de metano en los tiraderos de basura, y quienes viven en estos depósitos, los pepenadores, están todo el tiempo recibiendo ese gas; algo similar ocurre con quienes recogen el sargazo, guardadas las debidas comparaciones.

“El metano es un gas más afín que el oxígeno, y la hemoglobina lo lleva a todo el cuerpo y el metano se pega más a la hemoglobina y desplaza al oxígeno, lo que hace que estemos en una asfixia crónica. No estamos seguros todavía, no hay medicina basada en la evidencia, sólo estamos comparándolo con la gente que trabaja en altas concentraciones de metano, como los basureros; eso es lo que está sucediendo aquí”, explicó.

Lozano Guash explicó que la medicina basada en la evidencia es aquella que puede corroborarse mediante pruebas científicas, y advirtió que el corazón empieza a latir más fuerte, empieza a haber muchos dolores de cabeza y otros síntomas debido a la prolongada exposición, lo que a la larga supone padecimientos más graves a los afectados.

Sostuvo que como es un evento de reciente aparición, la información disponible como evidencia científica es poca y, en consecuencia, un diagnóstico sobre las diferentes patologías que pudieran presentarse relacionadas con la exposición a la excesiva acumulación de sargazo en las playas es meramente preventivo hasta que no haya comprobación científica.

“Por el otro lado, tenemos un problema en condiciones muy aisladas: gente que se infecta, que le da urticaria, pero no tenemos, epidemiológicamente, algo que nos demuestre que así sea. Lo que tenemos, el problema, es agua estancada, que produce bacterias y esto produce un foco de infección, ya sea directamente o por moscos”, mencionó.

El cirujano oftalmólogo dijo que directamente la macroalga puede ser un poco “filosa”; es decir, puede “tallar”, por lo que la recomendación es que la gente no esté en contacto con agua con muchas bacterias porque puede haber reacciones infecciosas en los pies, y más en enfermos con diabetes y padecimientos que tienen que ver con el sistema inmunológico.

“Ahí están yo creo que los dos grandes mundos del tema del sargazo en la salud, hasta lo que sabemos: uno, la respiración de gas metano; dos, agua que está estancada y llena de bacterias. Ahora, el agua salada, a diferencia con la que estamos en contacto, tiene bacterias muy diferentes a las que tenemos y contra las que el ser humano no está acostumbrado a defenderse porque no es su medio”, manifestó.

Días atrás, el empresario y activista Luciano Consoli Realyy refirió a La Jornada Maya que en el puerto de Mahahual ya había gente que trabaja en el retiro de la talofita con erupciones en pies, piernas y manos, y niños que empezaban a tener problemas respiratorios, lo que atribuyó a las emanaciones de la ova ya podrida.