Cineastas, en defensa de la industria fílmica ante llegada del T-MEC

Buscan se reformen las leyes para evitar que cintas mexicanas no se exhiban por el exceso de películas de EU en cines del país

Notimex
Foto: @imcine
La Jornada Maya

Ciudad de México
Lunes 15 de julio, 2019

Tras la ratificación en el Senado de la República del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un grupo de cineastas y miembros de la comunidad artística buscan que se reformen las leyes en favor de la industria cultural antes de que entre en vigor el acuerdo, ya que atentaría contra el cine mexicano al recortar su exhibición del 30 al 10 por ciento en pantallas nacionales.

“El T-MEC fue aprobado en el Senado (de México), pero no ha entrado en vigor hasta que lo avalen Estados Unidos y Canadá. Por lo tanto, los cineastas urgimos tanto al Senado como a la Cámara de Diputados a que reformen diversas leyes en defensa de las industrias culturales”, explicó Víctor Ugalde.

El presidente del Observatorio Público Cinematográfico “Rafael E. Portas”, A. C. dijo que en el T-MEC las leyes nacionales que estén vigentes al momento de su firma serán el marco normativo más alto, por ello desean reformarlas lo más pronto posible.

Recordó que el pasado 16 de junio diversos miembros de la comunidad artística como Jesús Ochoa (secretario General de la Asociación Nacional de Actores), Marco Treviño (secretario del Interior del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica), Fernando Ocampo (secretario General de la Sección 49 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica), entre otros, se presentaron en la Cámara Alta.

Llevaron una carta para solicitar la no ratificación del T-MEC por la vía del fast track en los términos negociados por el equipo del expresidente de México Enrique Peña Nieto, que pasó por alto sus demandas y peticiones.

“Les hicimos la observación de que si lo ratificaban bajo esos términos, se ponía en peligro la libertad de expresión de los mexicanos en la industria cultural y la posesión del imaginario, pues México ya no sería dueño debido a que las empresas estadunidenses financiarían y dominarían lo nuestro, como ya le está sucediendo a las series”, apuntó.

Jesús Ochoa expresó la necesidad de establecer la obligación a empresas estadunidenses o extranjeras de difusión de contenidos culturales, de tener una oficina local, y divulgar por lo menos 30 por ciento de contenido nacional en salas de cine, televisión y a través de “streaming”. Lo anterior, recordó Ugalde, se le hizo saber de manera oportuna al gabinete del entonces presidente Enrique Peña Nieto y lo único que lograron fue meter el apartado de Industrias Culturales.

El 1 de enero de 1994, cuando entró en vigor el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), los miembros de la comunidad artística y cultural del país denunciaron riesgos, desventajas, desequilibrios y enorme desigualdad económica que traería este acuerdo tanto para la industria cultural, como para el vulnerable sector cinematográfico de México.

“Los priistas hicieron un mal tratado en 1994 que logramos echar atrás 16 años después con diferentes reformas pequeñas, y el T-MEC estará vigente otros 16 años. Martí Batres, Héctor Vasconcelos, Jesusa Rodríguez y los senadores nos dijeron que por instrucciones tenían que ratificarlo, pero debemos encontrar cómo defendernos, estamos en esa etapa”. Producción fílmica anual.