'Ñiami Tañi Pixan', propuesta teatral sobre la vida de las indígenas en el mundo

La puesta en escena, dirigida por Paula González, es protagonizada por mujeres mapuches y maya

Sandra Gayou Soto
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 14 de agosto, 2018

Paula González Seguel, directora y actriz de teatro nacida en Santiago de Chile y fundadora de la compañía KIMVN Teatro, estuvo en 2017 en Mérida para realizar una residencia artística en el Teatro La Rendija. Como resultado de esta experiencia montó Ñiami Tañi Pixan (Desapareció su alma), obra seleccionada para participar en el festival Escénica en la Ciudad de México, realizado el 10 y 11 de agosto pasados.

Ñiami Tañi Pixan llega a Escénica: el festival de teatro y danza más grande de México, después de presentarse en diversos foros de Yucatán y Chile, con dos funciones en el Foro Cultural Magdalena Contreras de la Ciudad de México.

En entrevista telefónica desde Chile, la directora detalló a la La Jornada Maya que la puesta en escena es protagonizada por mujeres mapuches y maya, algunas de ellas abuelas de la compañera Socorro Loaeza quien es actriz de la obra.

El trabajo de Paula muestra en escena parte de las vivencias de las mujeres que son parte de la obra. Remite a sus recuerdos de infancia, como las noticias de los desaparecido y asesinados en Chile.

González Seguel asegura que “se genera un diálogo muy bello, pues se utiliza al teatro como espacio de reivindicación. El escenario se convierte en un espejo territorial, un reflejo entre las culturas maya y mapuche”.

Paula cuenta que las funciones que ofrecieron en la Ciudad de México tuvieron una gran asistencia y que los asistentes “salieron muy conmovidos”. La directora también destacó la calidad de la música en la puesta, la cual estuvo a cargo de Evelyn González Seguel y Nicole Gutiérrez Perret. “Los sonidos ayudaron a profundizar en aspectos escénicos al momento de contar las historias”.

Hasta este momento Ñiami Tañi Pixan ha tenido 12 funciones, incluyendo una en el Teatro Peón Contreras de Mérida. Paula cuenta que ha sido muy bien recibida por el público yucateco: “todas las funciones estuvieron llenas. Se generó un diálogo con otras compañías, como La Rendija y Murmurante Teatro, además de fortalecer lazos con el grupo de Socorro Loaeza”.

El proyecto recupera vivencias y le da voz a las abuelas. Añade que ella entiende el teatro “como un espacio de reivindicación política, pues se muestran las violencias de las que han sido víctimas las mujeres”.

Es una obra “muy entrañable que da voz al pueblo mexicano y a quienes ya no están con nosotros, pero que siguen vivos en la memoria”.

Sobre sus nuevos proyectos, Paula revela que se encuentra en un proceso de investigación sobre los casos de niños indígenas mapuches que fueron vendidos al extranjero durante la dictadura en Chile, “Es una temática poco conocida en el extranjero”, finaliza.