Todos a la caza del campeón Nueva Inglaterra en la AFC

Kansas City, con Mahomes, el Más Valioso, se ve como la mayor amenaza para el imperio patriota

Texto y foto: Ap
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Lunes 2 de septiembre, 2019

Este es el año en que la dinastía de los Patriotas podría llegar a su fin.

La frase se ha convertido en el más desgastado cliché de la NFL desde 2001 — cuando Tom Brady y Bill Belichick consiguieron el primero de sus seis títulos — y se ha vuelto particularmente obsoleta en las últimas tres temporadas, en las que Nueva Inglaterra ha sido el representante de la Conferencia Americana en el Súper Tazón.

La nueva campaña arranca esta semana, el próximo jueves, sin los campeones Patriotas. En el choque inaugural, los Empacadores de Aaron Rodgers visitarán a los Osos de Chicago, a partir de las 19:20 horas. Tom Brady y compañía recibirán a Ben Roethlisberger y a unos Acereros de Pittsburgh, que se quedaron sin el prolífico y polémico receptor Antonio Brown, quien firmó con los Raiders de Oakland.

A estas alturas, es más que evidente que los Patriotas no resienten la presión de partir nuevamente como favoritos y que es inútil descartarlos. No importa que Brady recién haya cumplido 42 años y que su arma principal, Rob Gronkowski, haya optado por el retiro prematuro. Nueva Inglaterra sigue siendo el rival a vencer hasta que alguien demuestre lo contrario.

Es lo que sucede cuando acumulas siete participaciones consecutivas en la final de la Conferencia Americana. Aprendes a vivir con un tiro al blanco en la espalda y a esperar el mejor golpe de cada uno de los rivales. La temporada pasada parecían en la lona hasta que un castigo anuló una intercepción de los Jefes a un minuto del final que pudo haber encaminado a Kansas City al triunfo. Tan cerca y tan lejos.

Pese a la derrota, los Jefes demostraron que son capaces de intercambiar golpes en el centro del cuadrilátero con el monarca absoluto de peso completo. De la mano del actual MVP de la NFL, Pat Mahomes, Kansas City se erige como el principal obstáculo entre los Patriotas y un cuarto viaje consecutivo al Super Bowl.

Sólo hay un pequeño detalle: Los Chiefs anotaron 71 puntos en sus dos duelos ante los Patriots la campaña anterior, de la mano de la mejor ofensiva de la NFL y de un pasador que sumó 50 envíos de touchdown. El problema es que permitieron 80. Sin grandes cambios, la defensa continúa siendo el talón de Aquiles y será responsabilidad del nuevo coordinador Steve Spagnuolo encontrar la fórmula para limitar el daño y llevar a los Jefes a dar el siguiente paso.

Pero Kansas City primero debe sobrevivir a las amenazas dentro de la División Oeste de la AFC, en donde los Cargadores de Los Ángeles también buscarán sacudirse su propia amarga derrota ante Nueva Inglaterra en postemporada, después del sorpresivo éxito en la campaña regular.

El problema para los Chargers parece estar en casa. El estelar y versátil corredor Melvin Gordon se ha ausentado durante toda la pretemporada en busca de un nuevo contrato, incrementando la presión sobre el veterano pasador Philip Rivers de repetir el éxito sin un corredor que le brinde balance a una ofensiva que, en el papel, aún tiene recursos.

Más importante aún, tiene una defensiva que le respalde. Los Cargadores permitieron menos de 20 puntos en siete partidos la campaña anterior, pero se desmoronaron en la ronda divisional, al admitir 41 tantos en su visita a Foxboro. A punto de cumplir los 38 años, Rivers está en una carrera contra el tiempo por jugar su primer Super Bowl, y con 15 campañas en la liga, 2019 podría ser su mejor oportunidad.

Sin embargo, Mahomes demostró el año pasado que la experiencia no lo es todo. Esta temporada, ese papel le corresponde a Baker Mayfield y a unos muy bien reforzados Cafés, repletos de talento, sobre todo al ataque, que no están acostumbrados a ser parte de la conversación. Sin embargo, antes de que Cleveland, cuyos receptores estrella Jarvis Landry y Odell Beckham Jr. aparecen en la portada del previo de la NFL de Sports Illustrated, eche campanas al vuelo, primero debe conquistar una División Norte que cuenta con otros dos equipos equipados para competir: los Acereros y Cuervos, mismos que en los últimos 10 años se combinan para siete campeonatos divisionales, cuatro finales de conferencia y dos títulos de Súper Tazón.

Los Potros y Texanos, conjuntos que el año pasado alcanzaron sorpresivamente la postemporada, sufrieron golpes devastadores a sus aspiraciones en las últimas dos semanas de pretemporada. Por un lado, Indianápolis perdió a su quarterback franquicia Andrew Luck a manos de un súbito retiro a causa de “agotamiento mental”, mientras que Houston no contará con el corredor Lamar Miller debido a una lesión en la rodilla. Los Texanos apuntalaron su ataque al adquirir de unos Delfines de Miami en plena reconstrucción al tacle ofensivo Leremy Tunsil y al receptor Kenny Stills, a cambio de selecciones de draft, entre ellas dos de primera ronda (2020, 2021). Se espera que Tunsil y Stills sean claves en la ofensiva.

Esos problemas en Indianápolis y Houston podrían abrirles las puertas de playoffs a unos Jaguares que la campaña anterior decepcionaron tan solo un año después de alcanzar la final de la AFC. Sin embargo, ahora su feroz defensiva tiene el respaldo ofensivo que brinda Nick Foles, un Jugador Más Valioso del Super Bowl, detrás del centro.

Cualquiera de estos equipos tiene tanto o más talento que los campeones Patriotas. ¿La consistencia? Bueno, esa es otra historia.