Triunfo de Santos y Raiders, al caer el telón de la jornada uno de la NFL

Derek Carr logra la esperada anotación

Texto y foto: Ap
La Jornada Maya

Nueva Orleáns, EU
Martes 10 de septiembre, 2019

Wil Lutz acertó un gol de campo de 58 yardas mientras expiraba el reloj para dar a los New Orleans Saints una victoria por 30-28 sobre los Houston Texans el lunes, en un partido que deparó tres jugadas de anotación en el último minuto.

Con 37 segundos por jugar, Deshaun Watson lanzó un pase de touchdown de 37 yardas al ex receiver de los Saints, Kenny Stills. Coronó así una serie de dos jugadas y 75 yardas que puso al frente a los Texans luego de comenzar su última posesión abajo por seis puntos y con 50 segundos en el reloj.

Pero había tiempo suficiente para el quarterback de los Saints, Drew Brees, quien coronó una actuación de 370 yardas y dos envíos de touchdown completando un pase de 15 yardas a Tedd Ginn Jr, uno de 11 yardas a Michael Thomas y otro a Ginn, de 9 yardas en una secuencia rápida. Eso permitió a Nueva Orleáns guardar su último tiempo fuera hasta que restaban dos segundos y preparar la escena para la patada ganadora de Lutz, que fue el gol de campo más largo de su carrera.

Brees, de 40 años, completó 32 de 43 pases. Vio interceptado un envío muy profundo en territorio de Houston durante la primera mitad, lo que pudo haber sido costoso.

Pero el mariscal de campo hizo lo suficiente para compensar ese error.

Alvin Kamara, quien acumuló 169 yardas desde la línea de golpeo, siguió con un acarreo de 11 yardas, y los Saints dejaron el reloj en 55 segundos, antes de que Lutz convirtiera un gol de campo de 47 yardas, antes de la secuencia 'milagroas' primero del ataque de los Texans y después de la ofensiva de Saintsa para dejar el escenario preparado para la 'milagrosa' patada de Lutz.

Watson completó 20 de 30 pases para 268 yardas y tres anotaciones dos en envíos a DeAndre Hopkins. Corrió además 21 yardas para anotar en cuarta oportunidad.

Nuevas figuras en los Raiders

Derek Carr lanzó un pase de anotación en la primera serie ofensiva de la temporada y los Raiders de Oakland no echaron de menos a Antonio Brown, al imponerse el lunes 24-16 sobre los Broncos de Denver.

El novato Josh Jacobs anotó en dos ocasiones mediante sus acarreos y los Raiders (1-0) descargaron toda la frustración acumulada el fin de semana, cuando Brown, adquirido apenas unos meses antes, forzó su salida y terminó firmando con los Patriots de Nueva Inglaterra.

Oakland obtuvo un triunfo convincente sobre los Broncos (0-1), su rival acérrimo en la División Oeste de la Conferencia Americana.

La línea ofensiva supo abrir huecos para Jacobs y brindó protección a Carr. En tanto, la defensiva hostigó constantemente a Joe Flacco, capturado en tres ocasiones.

Denver no llegó a la zona prometida sino hasta que restaban 2:15 minutos del partido.

El resultado echó a perder el debut de Flacco y del entrenador Vic Fangio con los Broncos.

Denver vio cortada además una racha de siete triunfos consecutivos en partidos inaugurales de la campaña, que era la mayor de su tipo en la NFL.

El último partido de inauguración de una temporada en la historia del Coliseum antes de que los Raiders se muden a Las Vegas comenzó con coros insultantes de parte de los ruidosos fanáticos en referencia a Brown.

Las alusiones se volvieron más frecuentes y encendidas cada vez que los Raiders completaban un pase.Y tanto el público como los jugadores de Oakland parecieron aliviados por dejar atrás la telenovela protagonizada por el receptor, que había llegado a los Raiders tras obligar a que los Steelers lo cedieran en canje.

Brown llegó con optimismo desde Pittsburgh en marzo. Pero una extraña lesión en un pie, una disputa con la NFL relacionada con su casco, una serie de ausencias en las prácticas, múltiples multas, un pleito con el gerente general Mike Mayock y publicaciones sin sentido en las redes sociales desembocaron en que el receptor más prolífico de la liga fuera dado de baja, dos días antes del encuentro inaugural.

Brown llegó a un acuerdo con Nueva Inglaterra, apenas dos horas después de que Oakland lo dejó en libertad el sábado.