Los Leones, a un paso de la Serie del Rey

Con poder en la caja de bateo y en la loma fulminan a los Diablos en vibrante batalla: 7-5

Antonio Bargas Cicero
Foto: Leones de Yucatán
La Jornada Maya

Mérida
Miércoles 18 de septiembre, 2019

David Vidal aporreó su casco luego de que Alex Liddi se estiró cuan largo es para degollar peligrosa línea con corredor en segunda en la quinta entrada. En la séptima, Juan Carlos Gamboa también mostró su frustración tras abanicar una recta de humo del panameño Enrique Burgos con hombre en la intermedia.

Ni siquiera bateando siete hits más que los Leones los Diablos pudieron superar a Yucatán y los líderes de la Zona Sur están en capilla. Los melenudos, desplegando todas las virtudes que los hacen un fuerte candidato a su segundo título de la Liga Mexicana de Beisbol en otros tantos años, se colocaron a una victoria de su segundo banderín de la Zona Sur en tres temporadas.

“El equipo está motivado, vamos a ganar”, expresó antes del partido Óscar Rivera, quien fue parte de los conjuntos selváticos que eliminaron dos veces al México entre 2006 y 2008 y hoy es couch de los rugidores. “Cada vez que venían los Diablos estábamos encendidos y queríamos vencerlos”.

Encendidos y con el respaldo de un Kukulcán Alamo prácticamente lleno –la entrada oficial fue 14 mil 917-, los selváticos enseñaron una manera más de ganar. Luego de someter a los pingos en el infierno con hermética serpentina de Yoanner Negrín y una explosión de cinco cuadrangulares, sacaron a relucir su defensa, más fuerza, pitcheo de poder, turnos al bate de calidad y capacidad para aprovechar todo lo que le dio el rival, en una memorable victoria de 7-5, en batalla de cerca de cuatro horas que tuvo todos los ingredientes de un duelo de playoffs.

“No hemos ganado nada”, señaló el mánager de los Leones, Gerónimo Gil. Lo que sí lograron los pupilos del oaxaqueño es ponerse a un paso de conquistar el trofeo Aro del Juego de Pelota en una serie en la que han sido claramente superiores al club que mandó en el Sur en el rol regular.

En la primera visita de los escarlatas al parque de la Serpiente Emplumada desde la serie inaugural quedó claro cuál es la mayor diferencia entre aquellos selváticos de arranque titubeante y éstos: un bulpén que sabe cerrar la puerta. Abajo 7-2 en el “lucky seven”, el México descontó con elevado de sacrificio de Jesús Fabela y doble de dos anotaciones de Japhet Amador ante un Andrés Ávila (sacó dos tercios) que había estado intratable en la postemporada, pero que fue sacudido por batazo de su primer rival, Daniel Jiménez. Burgos, el paisano de Mariano Rivera, entró al quite y engomó al “Happer” para frenar a los visitantes.

Un episodio después, el preparador rugidor tuvo las carreras del empate en posición de anotar y salió adelante al dominar al emergente Kevin Medrano en elevado y servirle chocolate a Carlos Figueroa. Con pedradas de hasta 97 millas por hora, también ponchó a Emmanuel Ávila en dicho acto. ¡Puff! El trabajo lo acabó Josh Lueke, quien forma un dúo dinámico con el canalero desde que estaban en Long Island este año. El estadunidense dominó sin problema a Fabela y David Vidal y después de tolerar sencillo del “Gigante de Mulegé”, recetó anestesia a Gamboa. Burgos se agenció “hold” y Lueke salvamento (su tercero en esta postemporada).

El mejor antídoto para una ofensiva como la de los Diablos, que fue la que más bateó, son los ponches que te facilita un pitcheo de poder como el que Yucatán presenta en la recta final de los partidos. El “staff” melenudo fue el quinto en anestesias de la Liga y lo demostró en una noche en la que engomó a nueve y mostró su típico control con sólo un pasaporte.

Clásico choque Leones-Diablos

Desde que el ompáyer Jair Fernández cantó el pléibol fue un típico choque Diablos-Leones en el parque de la Serpiente Emplumada. Los capitalinos protestaron desde temprano por una revisión de jugada en video y la afición yucateca se metió fuerte con los visitantes que varias veces mostraron su frustración. La batalla estuvo llena de intensidad y emociones.

El México pegó primero con dos carreras en la entrada de las “buenas noches” frente a Dustin Crenshaw, a la postre el ganador. La respuesta fue casi inmediata por conducto de un sencillo de Jorge Flores con dos auts que mandó a Art Charles a la registradora en la segunda. En la jugada Leo Heras fue puesto fuera en la antesala por un tirazo del patrullero derecho Fabela al guante de Ávila. Sin embargo, Yucatán volvió a mostrar esa habilidad que destacó el couch de bateo, Carlos Sievers; responder rápido a un ataque del contrario. Fue un “momentum killer”.

Poco después, Walter Ibarra y Luis Juárez, la dupla que llegó de Monterrey el año anterior para ser clave en la cuarta estrella, se combinó para darles ventaja a los de casa, en una exhibición de la versatilidad del ataque rugidor. El “Mocoro” se embasó con toque por la inicial para abrir la tercera, y con dos auts, “El Pepón” pescó un cambio que se quedó a modo del zurdo Arturo López para depositar la pelota en las gradas del izquierdo. Fue otro mazazo de una ofensiva que lleva 10 cuadrangulares en tres juegos de la final de la Zona Sur. Juárez, con un disco roto y una hernia, llegó a cuatro jonrones en playoffs.

En la quinta la presión melenuda causó estragos en la mejor defensiva de la Liga en el rol regular. Dos pifias ampliaron la ventaja. Ibarra abrió con sencillo y aunque un intento de sacrificio de Jonathan Jones no salió de la mejor manera, el inicialista Vidal voló su tiro a segunda, dejando corredores en segunda y tercera. Otro mal tiro, del normalmente confiable y espectacular Ávila, luego de batazo de Liddi, mandó al plato la cuarta. Rola del “Pepón” produjo la quinta.

López, el experimentado zurdo sinaloense que ganó dos veces en la final sureña contra Yucatán en 2008, explotó en ese acto y al final sufrió el descalabro con seis imparables y cinco carreras.

Las anotaciones que marcaron la diferencia entraron de nuevo por la vía del “power”, poco después de que los pingos dejaron escapar otra oportunidad en la sexta. Un típico turno de calidad de Leo Heras permitió a las fieras hacer más daño. En cuenta de 0-1 y dos fuera ante el zurdo estadunidense Andrew Faulkner, “El Niño” conectó sencillo al derecho y Flores, el ex prospecto de Grandes Ligas, prendió un envío del norteamericano y lo mandó detrás de la barda del izquierdo. Impresionante: los Diablos conectaron 10 cuádruples más en la temporada que los Leones. En la final sureña, Yucatán tiene ventaja en ese departamento, 10-0.

La defensa se encargó de sellar el octavo triunfo en los últimos 10 encuentros de Yucatán ante el México en playoffs en Mérida. Además de la joya de Liddi, los “reyes de la selva” concretaron tres dobles matanzas que sacaron adelante a Crenshaw, quien se apuntó su primer éxito en postemporada como selvático. En cinco actos y dos tercios espació nueve hits, dio una base y ponchó a cuatro. En la sexta, luego de que el zurdo Manny Parra se confió e hizo un mal tiro en lo que debió ser el último aut de la entrada, el ex “big leaguer” cubrió bien el home tras lanzamiento descontrolado; Sebastián Valle fue rápidamente por la pelota y se la pasó al californiano, quien bloqueó el plato y tocó a Brandon Phillips antes de que éste pudiera alcanzar el pentágono con una mano, en tremenda acción beisbolera que involucró a dos veteranos del mejor beisbol de mundo. Phillips fue un dolor de cabeza al irse de 4-3.

Fue una de varias oportunidades desperdiciadas por los Diablos, que dejaron a nueve en los senderos y se fueron de 10-2 con gente en posición de anotar.

En eso mucho tuvo que ver el relevo de Burgos, quien ayudó a los Leones a cerrar la puerta -mientras Alfredo Harp Helú, presidente de los Diablos, daba vueltas nervioso en su palco-, como no lo pudieron hacer en la serie inaugural, la cual perdieron por inefectivos relevos.

Al final, una caída a las gradas de Vidal en busca de un batazo de faul simbolizó los problemas del México, que está sin respuestas ante un conjunto inspirado, equilibrado y que no perdona, y se le acaba el tiempo para reaccionar.

Los Leones están a un paso de emular al equipo de 1984, que barrió a los pingos en ruta a su segunda estrella.

Vila lanzó la primera bola

Previo al juego se realizó una vistosa ceremonia de apertura en Mérida de la Serie de Campeonato Zona Sur, donde ambos equipos, directivos y autoridades entonaron el Himno Nacional Mexicano. El lanzamiento de la primera pelota estuvo a cargo de Mauricio Vila Dosal, gobernador de Yucatán, teniendo como bateador al presidente melenudo, Erick Arellano Hernández, y siendo acompañado por Carlos Sáenz Castillo, Jesús Aguilar y Aguilar, Alfredo Harp, y Miguel Ojeda.

Al ser presentado, Vila Dosal fue ovacionado por el respetable.

Samayoa, por el golpe final

La batalla entre Diablos Rojos y Leones continuará este miércoles en el Kukulcán Alamo, donde en punto de las 19:45 horas se cantará el pléibol del cuarto juego con el duelo monticular programado entre Patrick Johnson (0-1, 15.19) y el león José Samayoa (0-0, 8.31).

El dato: El pitcheo de Yucatán llegó a 62 ponches en ocho juegos de playoffs (7-1). Sólo ha otorgado 14 bases por bolas.