Crece cifra negra, nueve de cada 10 delitos no se denuncian: Inegi

Ciudadanía ve la denuncia como una perdida de tiempo y desconfían de las autoridades

Dora Villanueva
La Jornada Maya

Ciudad de México
Martes 24 de septiembre, 2019

La cifra negra de delitos que no se llegan a denunciar creció por arriba de 5 por ciento en los últimos ochos años. Nueve de cada 10 delitos no son enterados a las autoridades. Primero porque la ciudadanía ve en la denuncia una pérdida de tiempo y segundo por la desconfianza en las autoridades, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) 2018.

El año pasado 24.7 millones de personas en México fueron víctimas de algún delito, es decir, prácticamente en uno de cada tres hogares alguno de sus habitantes fue victimizado, dio cuenta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Además, ocho de cada 10 se sienten inseguros en sus ciudades.

El organismo recalcó que el año pasado se cometieron 33 millones de delitos del fueron común, la mayoría fueron robo y asalto en la calle o en el transporte público, con 9.4 millones de registros, seguidos de 5.7 millones de extorsiones.

“La inseguridad es un fenómeno complicado, multidimensional que abarca toda la cadena de la seguridad pública. Desde el momento de la prevención, pasando por el momento del acto, hasta la impartición y procuración de justicia y luego la corrección”, detalló en conferencia de prensa Julio Santaella, presidente del Inegi.

La cifra negra –el número de delitos que no se denuncia– es de 93.2 por ciento, es decir, sólo 6.8 por ciento llega a consignarse en alguna carpeta de investigación. La cifra no sólo es “estadísticamente igual” a la de 2017, sino va por arriba de 87.6 por ciento de 2010, primer año reportado por la ENVIPE.

En algunos estados como Guerrero el mutismo para denunciar llega a 98 por ciento. Es decir, de cada 100 delitos, sólo dos son reportados a la autoridades. Dichas cifras para Adrián Franco, vicepresidente de la Junta de Gobierno de Inegi, implican que no se trata de más recursos monetarios para las tareas de seguridad, sino también de innovación y de disposición para mejorar las instituciones.

“El fenómeno de la confianza en las instituciones de seguridad pública es la línea base para la mejora (...) Menos de 50 por ciento de la población tiene confianza en las policías locales y más de seis de cada 10 personas perciben a las autoridades locales como que se involucran en actos de corrupción…. ¿Cómo construimos instituciones a través de estos fenómenos estructurales?”, consideró.

Es la inseguridad el principal problema del país, según lo reportado en la ENVIPE. Siete de cada 10 personas en México considera que la inseguridad es el principal problema que tiene el país, 67.2 por ciento. Esta proporción rebasa a 38.8 por ciento para quienes es el desempleo y el 28 por ciento la inflación.

Cuesta inseguridad 1.54 por ciento del PIB

Las inseguridad durante 2018 costó 286.3 mil millones de pesos, 1.54 por ciento del producto interno bruto (PIB). Lo invertido en prevención prácticamente es duplicado por las pérdidas. Por cada tres pesos que son gasto con cargo a la inseguridad, dos son las pérdidas de las víctimas, uno es lo que se agrupa en la prevención.

Oscar Jaimes, director del Estadísticas de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia, destacó que prácticamente en todo delito los hombres tienden a ser más victimizados que las mujeres, con excepción de los sexuales. En estos últimos, por cada 11 agresiones que recibe una mujer se equipara con una en el caso de los hombres.

Lo mismo con la percepción de que se está en riesgo de ser víctima de un delito “En todos los espacios, las mujeres tienen una mayor percepción de inseguridad que los hombres”, subrayó Jaimes.

La extorsión y el secuestro se mantienen en niveles estadísticamente iguales a 2017 tanto para hombres como mujeres.

La ENVIPE puntualiza cómo se modifican estas prácticas. En las extorsiones, 92 por ciento son por teléfono y hay un avance de los secuestros express, dado que la privación de la libertad de más de cuatro días cayó de 18 por ciento en 2017 a 6 por ciento para 2018.