En casi todos los embarazos adolescentes, ellas son coercionadas o violentadas

Sólo 0.8 por ciento de los padres son de la misma edad de la niña

Ángeles Cruz Martínez
Foto: Reuters
La Jornada Maya

Ciudad de México
Martes 24 de septiembre, 2019

La meta de reducir a la mitad la cantidad de embarazos no planeados en adolescentes no se alcanzará, a menos que se fortalezca la política pública en la materia.

Según las proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) el indicador bajará sólo 25 por ciento; de una tasa de 70.6 en 2018 pasará a 57.1 en 2050, afirmó la especialista Raffaela Schiavon, ex directora de IPAS, grupo promotor de los derechos sexuales y reproductivos.

En conferencia con motivo del Día Internacional de la Prevención del Embarazo no Planificado (26 de septiembre), afirmó que México ocupa el primer lugar en este problema de salud, entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con una tasa de 70.6 por cada mil adolescentes que han tenido un hijo nacido vivo, en promedio.

Pero hay estados como Coahuila donde la tasa es de 96.46, o la Ciudad de México, que está por debajo con 48.7 por mil adolescentes que han tenido un hijo vivo.

Schiavon llamó la atención sobre la problemática de las niñas que tienen entre 12 y 14 años de edad y son madres. Entre 2013 y 2016 aumentó ligeramente de 3.2 a 3.55 nacimientos por cada mil, pero nuevamente algunas entidades rebasan el indicador. En Guerrero la tasa es el doble: seis; Coahuila, 5.38; Chiapas, 5.42 y Baja California, 5.10.

Recordó que en 2016 se registraron 11 mil nacimientos de madres en este rango de edad, los cuales revelan un grave problema de violencia y coerción. La evidencia está en la edad de los progenitores. Sólo 0.8 por ciento eran de la misma edad de la niña.

De acuerdo con estadísticas de Conapo, 40 por ciento eran adolescentes de 15 a 19 años; 23 por ciento tenía entre 20 y 29; cuatro por ciento eran mayores de 30 y de 28 por ciento se desconocía su edad.

La especialista refirió la estrategia nacional de prevención del embarazo adolescente que puso en operación el gobierno anterior y sigue vigente, el cual, entre otros, tiene el reto de eliminar los embarazos de niñas menores de 14 años e impulsar acciones como mantener a las niñas en las escuelas.

Está demostrado que esa es la principal alternativa para prevenir embarazos de adolescentes. Entre las niñas que concluyen la secundaria o algún nivel superior, se retrasa la edad de inicio de la vida sexual activa, por lo menos dos años respecto de aquellas que no concluyen la primaria; se posterga tres años la edad de la primera unión, así como el tiempo de tener su primer hijo.