Aumentar el precio del tabaco, la forma más eficiente de reducir su consumo

México podría reducir cinco por ciento su tabaquismo si ajusta al alza al menos 10 por ciento en el costo

Fernando Camacho Servín
Foto: Pablo Ramos
La Jornada Maya

Ciudad de México
Domingo 29 de septiembre, 2019

Aumentar los impuestos y el precio de los productos de tabaco ha probado ser una de las estrategias más eficientes en el mundo para reducir el uso de dicha sustancia, pero para ello es necesario que los gobiernos muestren suficiente voluntad política y sepan resistir la presión de la industria tabacalera.

Así lo afirmó el economista e investigador estadunidense Frank Chaloupka, quien señaló que México podría reducir cinco por ciento el tabaquismo de su población si ajusta al alza al menos 10 por ciento el costo de todos los productos de tabaco, y, al mismo tiempo, utiliza los recursos que obtenga con dicha medida para realizar campañas de concientización sobre el tema.

En entrevista con La Jornada, el académico de la Universidad de Illinois en Chicago subrayó que el consumo de tabaco genera 8 millones de muertes a escala mundial cada año, mientras que en México esa cifra es de al menos 51 mil personas.

Aunque todavía hay mucha gente que no comprende las consecuencias del tabaquismo, las evidencias muestran que dicha sustancia afecta prácticamente a todos los órganos del cuerpo y provoca la muerte prematura de la mitad de sus consumidores, además de afectar seriamente a los no fumadores que están expuestos al humo de los cigarrillos, sintetizó.

De acuerdo con el también integrante de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, múltiples estudios han comprobado que a mayor valor del tabaco en las tiendas, incluido el aumento a los impuestos, es una de las maneras más efectivas para desincentivar el consumo, siempre y cuando el alza sea significativa.

“Tras encarecer los cigarrillos, muchos usuarios tratan de dejarlos y algunos lo logran después de un tiempo, además de que aleja a los jóvenes del consumo y también previene que quienes lo dejaron puedan retomarlo”, señaló el especialista en estudios sobre abuso de tabaco, alcohol y otras sustancias.

Sin embargo, para que dicha medida funcione es indispensable aumentarlo de manera subsecuente de acuerdo con la inflación –es decir, que se “indexe” a tal indicador–, y que el alza sea al menos de 10 por ciento.

“Las estimaciones para México son una caída de 5 por ciento del uso de tabaco con un aumento de 10 por ciento en el precio, pero si lo eleva 15 por ciento, puede haber una reducción de 25 por ciento en la demanda”, indicó Chaloupka.

Luego de destacar que este tipo de medidas han probado su eficiencia en países de diversos niveles de ingreso –entre ellos Australia, Francia, Gran Bretaña, Filipinas, Ucrania, Brasil y Uruguay–, el investigador destacó que un elemento infaltable para que la iniciativa sea exitosa es la voluntad política del gobierno que la quiera aplicar.