México, atrapado entre el flujo migrante y política de EU

Marchan en Tapachula indocumentados de África y Centroamérica varados

Blanche Petrich y Ana Langner
Foto: Twitter @RefugeesChief
La Jornada Maya

Ciudad de México
Martes 1 de octubre, 2019

El alto comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados, Filippo Grandi, reconoció que México está atrapado entre una presión doble: por un lado un flujo migratorio sin precedentes, proveniente de Centroamérica y otras latitudes (africanos, cubanos, venezolanos, nicaragüenses) que no son solamente solicitantes de asilo, y por el otro la respuesta del norte, las limitaciones de dar acceso a territorio estadunidense.

Al ser entrevistado poco antes de dar por finalizada su gira en México, Grandi –con más de 30 años de experiencia en el campo del asilo y el refugio– expresó que después de mantener encuentros con funcionarios de diversos niveles constató que en este gobierno sí hay una intención política de mantener la respuesta en el marco de los derechos humanos, aunque la aplicación de medidas para responder a la magnitud del reto es más compleja, se necesitan recursos y la revisión de algunas prácticas, por ejemplo, la detención.

Este último tema fue abordado por el comisionado con funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM) en presencia de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Grandi aseguró que el Acnur tiene toda la disposición de apoyar a México y este apoyo es muy bienvenido por las instituciones mexicanas. No todos los países están contentos con esta ayuda.

–¿No le parece que los convenios firmados por Washington con Guatemala, El Salvador y Honduras, para asignarlos tercer país seguro para que los solicitantes de asilo esperen ahí una incierta respuesta, son una fórmula para el desastre?

–Nosotros no estamos involucrados, no son acuerdos tripartitas, son bilaterales. No conocemos cómo los van a implementar. Pero hemos expresado a Estados Unidos algunas preocupaciones. Una, que son países que no tienen estructuras fuertes para el asilo. Es necesario desarrollarlas, pero se necesita más tiempo. Y segundo, son países productores de refugiados, hay riesgos. Estos son aspectos importantes y preocupantes.

–La respuesta de México a estas presiones fue aceptar la política estadunidense denominada Protocolo de Protección a Migrantes (MPP por sus siglas en inglés), que ha llevado a miles de solicitantes de asilo a tener que radicar en ciudades de la frontera norte sumamente peligrosas. ¿Considera que México está coadyuvando a que estas personas estén en riesgo?

–Entre estas personas que regresan ahora a través del programa MPP, que no es del Acnur, sino un programa entre EU y México en el que no estamos involucrados, sabemos que hay personas solicitantes de asilo; puede ser que muchos no sean refugiados, pero ya no lo sabemos. Están aquí y se encuentran en situaciones muy peligrosas. En la zona hay secuestros, violaciones de derechos humanos, manipulación de grupos criminales. Nuestro mensaje de todo el sistema de las Naciones Unidas es que estas personas puedan vivir en lugares más seguros mientras esperan el desarrollo de su situación en Estados Unidos.

Grandi reitera una vez más que el Acnur no avala esta política del MPP, pero al reconocer que muchos de estos solicitantes de asilo podrían pedirlo a México, es muy importante que la Comisión Mexicana para Refugiados (Comar) refuerce su presencia en el norte.

El alto comisionado insiste que, frente a los nuevos desafíos, se deben invertir más recursos en la Comar. No son recursos imposibles para México. Lo hemos discutido con la secretaria de Gobernación y creo que están de acuerdo. Es claramente una responsabilidad del Estado. Espero que mi mensaje sea fuerte para los titulares de Relaciones Exteriores y de Gobernación. Esta inversión a la Comar es una prioridad.

Precisa que no es sólo cuestión de recursos, sino también de procedimientos, como el del reconocimiento de asilo, que es muy largo. Se puede simplificar; lo digo yo con todas las garantías y salvaguardas.

Por último, Grandi –quien estuvo desplegado en regiones de alto conflicto como Afganistán, Palestina, Siria, Iraq y zonas de África– sugirió desarrollar las posibles sinergias entre el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica y el sur de México y el Marco Integral Regional para la Protección y Soluciones, del cual México es actualmente presidente pro tempore. Ningún país puede responder solo, ni EU ni México ni Guatemala.