'Erótica náhuatl', última obra que publicó León-Portilla

Las pasiones del amor y del sexo también fueron parte de los nahuas, explicó el autor en el libro

Alondra Flores Soto, Ángel Vargas y Fabiola Palapa Quijas
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 3 de septiembre, 2019

El último libro publicado en vida por Miguel León-Portilla es Erótica náhuatl (2018), en el cual el poeta e historiador se refiere a mujeres que evocan flores del agua y del fuego.

Este trabajo, coeditado en 2018 por Artes de México y El Colegio Nacional, mediante códices y manuscritos rescata versos de los forjadores de cantos, escritos hace más de medio milenio, heredados por los gobernantes a sus hijos y legados a los mexicanos desde el siglo XX por el amante de la lengua indígena, quien recopiló, tradujo y estudió la poesía que mostró más de nuestros ancestros, aunque yano pudo asistir a las presentaciones debido a su estado de salud.

En febrero pasado, cuando se hizo una lectura de la poesía erótica náhuatl en el Palacio de Bellas Artes, León-Portilla tampoco pudo asistir el día 24 de ese mes cuando lo festejaron por su cumpleaños 93, con Las Mañanitas incluidas.

El Colegio Nacional publicará próximamente tres títulos más: La historia y los historiadores del México antiguo, La música en la literatura náhuatl y Teatro náhuatl. Prehispánico, colonial y moderno, "de esta cosmogonía que nuestro sabio no dejó perder y que se suma a las miles de páginas resguardadas en bibliotecas y hogares mexicanos".

"Levántense, ustedes, hermanitas mías, vayamos, vayamos, buscaremos flores" son las palabras que nos regaló nuestro propio forjador de voces indígenas. "Deseo y deseo las flores, deseo y deseo los cantos, estoy con anhelo, aquí donde hilamos, en el sitio donde se va nuestra vida", le dedicamos.

Las pasiones del amor y del sexo también fueron parte de los nahuas, explicó León-Portilla en el libro que incluye cinco poemas en versión bilingüe, acompañados con amplias explicaciones del contexto histórico de su nacimiento, sus autores, voces y simbolismos.

Premio García Cubas a la excelencia editorial

El investigador recuperó dos vocablos en este ejemplo de la tradición literaria indígena, donde se atrevió a "acercar" en el título dos palabras y conceptos distantes, como el de origen griego en referencia al dios Eros y el que identifica a los antiguos mexicanos que habitaron la gran Tenochtitlan.

"Se ha dicho alguna vez, a propósito de la vida y el arte en nuestras culturas indígenas, que se echa de menos la presencia de temas eróticos. Como si la rígida moral de los indios, en este caso los nahuas, les hubiera vuelto imposible encontrar en el amor y en el sexo tema de inspiración y regocijo", refirió el autor, nuestro experto, antes de mostrar la historia del Tohuenyo, quien enfermó a la princesa con el furor del chile colgante.

Erótica náhuatl, que fue reconocido con el Premio Antonio García Cubas a la excelencia editorial en la categoría de libro de arte que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia, se presentará hoy a las 18:00 horas en el Museo Nacional de Antropología (Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec).

En un ambiente íntimo fue velado el historiador Miguel León-Portilla, en el Panteón Francés de San Joaquín, en el norte de la Ciudad de México. Se tiene previsto que ahí el viernes sean inhumados sus restos, luego del homenaje de cuerpo presente que se le rendirá hoy en el Palacio de Bellas Artes a las 10:00 horas.

Familiares, colaboradores y amigos llegaron desde temprana hora a las exequias del catedrático universitario, quien falleció la noche del lunes a los 93 años.

Y aunque la familia no difundió el lugar de la ceremonia fúnebre, también estuvieron presentes reporteros, fotógrafos y camarógrafos de varios medios de comunicación nacionales. Se les permitió estar en el vestíbulo, pero después fueron desalojados por personal de seguridad de la empresa.

Para el velorio se dispusieron dos salas en las cuales estaban la viuda del maestro, Ascensión Hernández Triviño; su hija, Marisa, y su yerno, Gerardo Hierro.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, y su antecesor, José Narro, montaron la primera guardia de honor, al lado de doña Ascensión y su yerno.

Compartió su arte sobre todo con los jóvenes

"En México necesitamos personas con calidad humana como la de Miguel León-Portilla, quien falleció el martes en la Ciudad de México, y la de Francisco Toledo, quien murió el pasado 5 de septiembre en Oaxaca", sostuvo la poeta zapoteca Natalia Toledo.

La titular de la Subsecretaría de Diversidad Cultural de la Secretaría de Cultura federal consideró "generosos y buenas personas" al experto en filosofía náhuatl, León-Portilla y al pintor Francisco Toledo.

"No sólo se dedicaron al estudio, a proporcionarnos su arte, sino que fueron generosos al compartirlo, sobre todo con los jóvenes; me tocó estar cerca muchas veces en el Festival de Poesía Las Lenguas de América Carlos Montemayor que organiza la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde León-Portilla inauguraba el encuentro", refirió Natalia Toledo, quien por primera vez habla sobre el deceso de su padre quien fue velado con discreción y en la intimidad.

Recordó que en ese festival bianual, que Natalia conduce junto con Irma Pineda, el tlamatini (hombre sabio, en náhuatl) "siempre brindaba palabras motivantes. Nos queda de otra que continuar leyéndolo. La Secretaría de Cultura le rindió hace poco un homenaje y este jueves desde las 10:00 horas estaremos en el Palacio de Bellas Artes para conmemorar su vida y despedirlo como se merece".