QRoo mantiene el 97 por ciento de su territorio cubierto de selva: INEGI

La concesionaria lleva a cabo un tratamiento eficaz de las aguas negras

La Jornada Maya
Foto: Aguakan

Cancún, Quintana Roo
Jueves 3 de octubre, 2019

En un momento crítico en el cual nuestra huella ecológica supera la capacidad del planeta para regenerar lo consumido, hoy más que nunca, la conservación del entorno se convierte en un asunto de prioridad esencial.

Como cada 18 de octubre por el Día Mundial de la Protección a la Naturaleza, se realizan múltiples reflexiones y actividades en torno a las medidas necesarias para cuidar los ecosistemas, tomando como prioridad el desarrollo de políticas ambientales eficientes, las cuales permeen por igual en todo el mundo.

En México, uno de los estados reconocidos por sus grandes reservas naturales, hidrológicas y de vida silvestre es Quintana Roo, el cual de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) mantiene el 97 por ciento de su territorio cubierto de selva, manglar, agricultura y pastizal, ubicándolo en el segundo lugar nacional por su diversidad en vegetación.

Respecto al agua, considerada como indispensable para la vida, el principio 1 de la Declaración de Dublín sobre el Agua y el Desarrollo Sostenible afirma que “la gestión eficaz de los recursos hídricos requiere de un enfoque integrado que concilie el desarrollo económico y social y la protección de los ecosistemas naturales”.

Para este propósito es vital cerciorarse que el ciclo integral del agua urbana sea cumplida de forma eficiente, evitando convertir el vital líquido en un recurso escaso; para ello la concesionaria Aguakan ha realizado múltiples inversiones para ampliar y mantener en óptimas condiciones las 13 plantas de tratamiento operadas en la zona norte de Quintana Roo, donde las aguas negras son saneadas y reinyectadas 100 por ciento limpias al manto freático.

Esto implica alcanzar el objetivo fundamental de devolver a la naturaleza lo tomado de ésta, además de hacer una correcta disposición para no contaminar cuerpos de agua como playas, cenotes y humedales.

Para lograr un manejo sostenible del agua es indispensable la gestión basada en y para la comunidad, con acciones puntuales a corto y largo plazo, trazando una ruta clara para la preservación responsable del planeta, la cual a su vez mejore sustancialmente la calidad de vida de la población.