Por cuidar de las finanzas, el IMSS descuidó a los derechohabientes

El director del instituto proyecta resarcir rezagos con inversión de 16 mil mdp

Ángeles Cruz y Víctor Ballinas
Foto: Roberto García Ortiz
La Jornada Maya

Ciudad de México
Martes 8 de octubre, 2019

En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se perdió el rumbo por privilegiar las finanzas por encima de la salud de los derechohabientes. Ahora hay que cambiar el rumbo y recuperar el tiempo; hay un rezago de tres millones de consultas de especialidad y 10 mil cirugías. Para ello, en 2020 el organismo invertirá más de 16 mil millones de pesos en la contratación de personal médico, de enfermería y en la construcción de infraestructura.

A partir del próximo año aumentará 44 por ciento el número de plazas de médicos residentes, con lo que en marzo próximo ingresarán siete mil 814 nuevos estudiantes de alguna especialidad clínica, señaló el director del instituto, Zoé Robledo.

El funcionario compareció ayer ante las comisiones de Salud y Seguridad Social del Senado, donde en cuatro horas expuso las carencias en los servicios y contestó exhaustivamente las preguntas que le plantearon los legisladores.

Sobre la posibilidad de crear un sistema único de salud, propuesto por el senador Félix Salgado, el director del Seguro Social planteó que entre otros temas a discutir está el de los ingresos económicos del organismo. Actualmente opera con las cuotas obrero patronales, pero debería haber otras fuentes de financiamiento.

En la explicación de la pérdida de rumbo de la seguridad social, puso como evidencia el déficit de camas censables.

En el IMSS hay 0.67 camas por cada mil derechohabientes, mientras el promedio en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico el indicador es de 4.8 por mil. Llamó la atención sobre el hecho de que en la década de los 80, en el Seguro Social la disponibilidad era del doble (dos por cada mil derechohabientes). Ahora, la meta es llegar a una cama por cada mil.

Hace 30 años empezó el desequilibrio. Se amplió la cobertura a costos excesivos, aumentó la burocracia junto con condiciones de jubilación que a la larga resultaron inviables, dijo en referencia al Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los trabajadores del Seguro Social.

Se generaron presiones de gasto sin soporte de ingresos, lo que junto con el modelo neoliberal aplicado a partir de esos años llevó a la situación de quiebra técnica a principios del sexenio pasado.

Luego vino la recuperación de la salud financiera del IMSS en 2015. Fue cierto, pero a costa de la atención a los derechohabientes, sostuvo Robledo. Ahora se requiere corregir el rumbo, comentó sobre las acciones para resarcir el rezago y mejorar la calidad de los servicios.

Lo primero será la inversión de tres mil 600 millones de pesos para contratar cinco mil 177 médicos y mil 736 plazas de enfermería. También se destinarán 12 mil 712 millones de pesos a infraestructura y equipamiento. Resaltó que el monto es el doble de lo invertido cada año de las dos administraciones anteriores.

El IMSS invertirá mil millones de pesos para crear unidades médicas de tiempo completo que trabajarán los siete días de la semana en dos turnos. El próximo año, prevé, aumentarán en 15 mil las cirugías programadas –se abatirá el rezago actual– y se reducirá la espera para consultas de especialidad de 400 mil pacientes, 15 por ciento de lo que ahora está pendiente.

En estas y otras acciones se ocuparán 825 mil millones de pesos que se proponen como presupuesto para el IMSS en 2020, que es 7.3 por ciento más en términos reales con respecto a lo ejercido en 2019.

Robledo confirmó que el 21 de octubre se presentará el Plan Nacional de Salud, con el que este gobierno busca corregir los resultados desalentadores del Sistema de Protección Social en Salud y su brazo operativo, el Seguro Popular.

A una pregunta de la senadora Lilia Margarita Valdez (Morena), Robledo contestó que en el pasado se abusó de la contratación de servicios con particulares (subrogación) y no se logró un mejor servicio.

A la senadora Noemí Sánchez (PAN) explicó que no hay intromisión de la Secretaría de Hacienda en el IMSS –como denunció su antecesor Germán Martínez– y que el liderazgo tomado por la dependencia federal en la compra consolidada de medicinas y material de curación terminó con la concentración de contratos en algunas empresas distribuidoras. En años pasados se generó un sistema indeseable en términos de competencia, indicó.

En respuesta a la senadora Antares Vázquez (Morena), dijo que se buscará ampliar la cobertura de IMSS-Bienestar como parte del nuevo sistema de salud en esta administración. Reconoció que la violencia en algunas zonas del país ha sido un obstáculo para completar las plantillas de personal.