Mi vida ha cambiado paralelamente a mi estancia en Ganso Azul: Mildred Chacón

Después de 17 años, sé que tengo experiencia, tengo seguridad y confianza, detalló

Texto y foto: Gina Fierro
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 17 de octubre, 2019

“Tenía veintitantos años. Era tímida y el primer día que me entrevistaron estaba nerviosa”, recuerda Mildred Chacón, actual jefe de calidad en la empresa exportadora Ganso Azul.

Hace 17 años su vida era distinta, así como la ciudad donde ha trabajado por años, Mérida, “había poco transporte público, recuerdo que para ir al trabajo tomaba el camión de Caucel para trasladarme al centro, porque en ese tiempo sólo de ahí salían los camiones a Ciudad Industrial, al sur; después, la empresa se mudó aquí (Parque Industrial, norte) y nos dieron transporte”.

Mildred es originaria de Caucel, y en esa comisaría creció con sus cuatro hermanos, su padre y su madre. “Mi papá fue albañil y mi mamá vende panuchos, frutas y verduras, “cuando empezamos a crecer, cada sábado ayudábamos a mi mamá con la preparación y venta los fines de semana”.

El trabajo fue algo que Mildred conoció a temprana edad, justo al concluir su secundaria, “quería seguir estudiando, pero no se pudo, quería entrar al Instituto Bancarios, pero no pude porque no había cómo costearlo. Entonces, empecé a trabajar a los 16 años con un permiso de mis papás, y en ese primer empleo me quedé ochos años”.

Aquel tiempo ha quedado atrás junto con la chica temerosa e inexperta. Hoy, esa joven se ha convertido en uno de los líderes de la empresa exportadora, donde con el paso del tiempo ha adquirido diversas responsabilidades. “Mi vida ha cambiado paralelamente a mi estancia en la compañía”.

Una oportunidad en Ganso Azul

“Empecé a costurar, y después fui de línea en línea aprendiendo distintas operaciones. Después de 17 años, sé que tengo experiencia, tengo seguridad y me siento confiada”, recuerda.

Entre las responsabilidades que adquirió al asumir dicho puesto, se encuentra el de liderar a un grupo de 15 personas. Eso fue lo que la impulsó a desarrollar habilidades de comunicación, pues el manejo del personal es indispensable, “el trato con las personas es lo que más me gusta”.

Como jefe de calidad, Mildred sabe que la toma de decisiones es una de las cosas más complicadas, ya que cada decisión impacta en el resto del equipo de trabajo.

“Cada día es un reto, resolvemos problemas todo el tiempo y buscamos soluciones para mejorar los procesos de producción. En este ramo hay que tomar decisiones y afrontarlas”.

Para el jefe de calidad, lo más importante es que las prendas cumplan con su función, y al mismo tiempo, “se busca una mejora continua”. Acompaña el proceso de producción de las prendas y supervisa la labor de los inspectores, quienes revisan el producto terminado, “desde costuras, márgenes, puntadas; revisa que se cumplan especificaciones del cliente, como número de botones, o si lleva o no emblemas”.

Un empleo para una madre

Dentro de Ganso Azul, Mildred vio un cambio en su vida, venció algunos miedos, aprendió a tomar decisiones, a dirigir a un equipo y a la par creció en su vida personal, donde adquirió otro tipo de responsabilidades como la de ser madre.

“Cuando entré a la empresa, para mí nada era complicado porque era una muchacha, ahora tengo responsabilidades dentro del trabajo y como mamá también. Ahora me doy cuenta del valor de un horario que me permita estar con mi familia los fines de semana”.

Considera que es importante tener un empleo que le dé el beneficio del tiempo, un aspecto que reconoce de la compañía exportadora. “Trabajar aquí es ideal porque tienes los fines de semana para estar con tus hijos. La empresa nos ofrece transporte y llego en poco tiempo a mi pueblo; mi hijo entrena futbol entre semana y tengo tiempo de ir a buscarlo en las tardes y verlo jugar los fines. Los horarios nos benefician”.

En ocasiones, Mildred recuerda ese viejo anhelo de entrar al Instituto Bancario, y aunque sabe que ahora tiene otro tipo de actividades, está segura de la decisión que tomó al formar parte de Ganso Azul, “no me arrepiento de entrar a la compañía porque he crecido, he mejorado en muchos aspectos, ahora tengo mi casa y trabajando aquí he logrado muchas cosas en mi vida”.