Más de 200 alebrijes desfilan en Paseo de la Reforma

La ceremonia fue encabezada por el secretario local de cultura

Ángel Vargas
Foto: Yazmín Ortega Cortés
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 19 de octubre, 2019

Un bestiario fantástico de más de 200 criaturas recorrió el mediodía de este sábado el Centro Histórico y la Avenida Paseo de la Reforma, con el 13 Desfile y Concurso de Alebrijes Monumentales organizado por el Museo de Arte Popular (MAP), con apoyo de la secretaría capitalina de Cultura.



Con esta actividad, arrancaron de manera oficial los festejos en la capital del país con motivo del Día de Muertos, en cuyo contexto, también este sábado, se emitió la declaratoria de los alebrijes como Patrimonio Cultural de la Ciudad de México.




La ceremonia fue encabezada por el secretario local de cultura, José Alfonso Suárez del Real; miembros de la familia de Pedro Linares López, inventor de esas artesanías en cartonería; y la antropóloga Martha Turok, artífice del rescate y puesta en valor de esa expresión del arte popular capitalino.



Según el director del MAP, Walter Boelsterly, se prevé que más de dos millones de personas disfrutarán este años de esos animales fantásticos surgidos de la imaginación de sus creadores, los artesanos mexicanos. Tal cifra incluye el desfile de este sábado y el tiempo que estarán exhibidos sobre Paseo de la Reforma, hasta el 17 de noviembre.



Músicas de banda sinfónica, de banda sinaloense y banda de guerra, así como percusiones africanas y brasileñas, cha cha chá, danzones, entre un amplio mosaico sonoro, acompañaron este festivo desfile que fue más ya un carnaval, por las decenas y decenas de personas que se sumaron con ingeniosos disfraces, lo mismo de Catrinas que de payasos, mariposas en patines, arlequines, demonios y guerreros medievales y aztecas.



Hubo espacio también para tablas gimnásticas y diversas danzas tradicionales, distribuidas en numerosos contingentes, que fueron celebradas con gran entusiasmo por las miles de personas que disfrutaron del evento a lo largo de su trayecto, del primer cuadro de la urbe al Ángel de la Independencia.



De acuerdo con Boelsterly, este desfile se ha instalado ya como una tradición que rebasa las fronteras de la capital mexicana y se ha erigido en el extranjero como uno de los actos masivos distintivos de la cultura popular mexicana.



Surgidos de entre lo onírico y lo poético, lo surreal y lo increíble, entre los más de 200 alebrijes que pudieron apreciarse figuraron insectos gigantes con cabezas de felinos, aves con caparazones de tortuga, demonios con varias extremidades y filosos colmillos, calaveras de conejos, así como una cuantiosa diversidad de dragones, que iban de lo caricaturesco hasta lo terrorífico. Tan singular fauna procedió de 10 entidades de la República, entre ellas Morelos, Oaxaca, Guanajuato, Tlaxacala, San Luis Potosí y Tabasco.



Cerca de hora y media tomó al primer contingente recorrer los 4.5 kilómetros de distancia que media entre el Zócalo y el Ángel de la Independencia, donde la multitud recibió al desfile con gran bullicio y ánimo festivo.



Los alebrijes son una tradición cultural de la Ciudad de México, que surgió del diseño y las ideas conjuntas del artista plástico José Gómez Rosas, conocido como el Hotentote, y del maestro Pedro Linares a finales de los años 30 del siglo pasado, en el barrio de la Merced.