Evo Morales gana en Bolivia, pero habrá segunda vuelta electoral

El presidente lleva 45.28 por ciento de votos, por 38.16 de su rival

Afp, Sputnik, Ap y Reuters
Foto: Afp
La Jornada Maya

La Paz, Bolivia
Lunes 21 de octubre, 2019

El presidente Evo Morales, quien busca un cuarto mandato consecutivo, celebró anoche su victoria en las elecciones de Bolivia, en las que obtuvo 45.28 por ciento de los votos contra 38.16 del ex gobernante opositor Carlos Mesa, aunque evitó referirse a una eventual segunda vuelta en diciembre, como reivindicó su rival.

Desde el presidencial Palacio del Quemado, ante seguidores pidió esperar hasta el último voto, al destacar que aún faltaba por escrutar los sufragios de las áreas rurales.

Morales encabezaba el conteo con 45.28 por ciento (dos millones 256 mil 603) de votos, seguido de Mesa con 38.16 (un millón 901 mil 891), después de que se contabilizó 89 por ciento (cinco millones 846 mil 163) de sufragios, indicó María Eugenia Choque, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), en su primer reporte.

Sin embargo, el conteo se paralizó cerca de las ocho de la noche, lo que levantó sospechas, y tanto Mesa como la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos exigieron, por separado, en Twitter, una explicación y que se reanudara el escrutinio.

El TSE informó que reanudó la transmisión del conteo poco antes de la medianoche. Choque explicó que se dejó de realizar el cómputo de votos debido a que los tribunales departamentales comenzaron la transmisión del sistema oficial. "No podemos tener funcionando dos resultados a la vez", señaló la presidente del TSE, que agregó que por ley el tribunal tiene siete días para dar a conocer los resultados.

Al cierre de esta edición no se conocían nuevas cifras.

Para ganar en primera vuelta un candidato debe obtener 50 por ciento más un voto, o con 40 por ciento, siempre y cuando logre una diferencia de 10 puntos porcentuales frente al segundo lugar.

De confirmarse la tendencia dada por el TSE, la segunda vuelta se realizará el domingo 15 de diciembre y sería la primera votación de este tipo en 17 años; para esa ronda las encuestadoras vaticinan una ligera ventaja a Mesa.

Conforme pasaban las horas la gente preveía que una segunda ronda sería inevitable, pero el 17 por ciento de las actas que falta por computar podría ser vital para definir esa posible contienda, dijo a la agencia Ap el analista político Marcelo Silva. Una segunda vuelta marcará dos meses de incertidumbre, de tensión política, social y económica, subrayó.

Tras conocerse los primeros resultados, Evo Morales, abanderado por el Movimiento al Socialismo (MAS), expresó: entendemos las informaciones preliminares, y confiamos en el voto del campo. Vamos a esperarnos hasta el último voto del escrutinio nacional para seguir adelante.

El presidente destacó que "son cuatro elecciones consecutivas que ganamos" y aseguró que nuevamente el MAS es mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en el Senado, aunque las autoridades electorales aún no emitían los resultados para estos cargos.

Mesa, en medio de vítores, saludos y abrazos de sus militantes en el búnker de su coalición Comunidad Ciudadana, aseguró: Hemos librado un triunfo incuestionable que nos permite decir con absoluta certeza y seguridad, tanto por la información de los medios, como por nuestro propio cálculo interno: "Estamos en segunda vuelta". Sostuvo que el triunfo definitivo en la segunda vuelta tiene que ser desde la base de la unidad.

Mesa expresó temores de fraude. "No confío en la transparencia del proceso electoral", afirmó después de sufragar, al acusar al TSE de ser un brazo operativo del gobierno.

En un sorpresivo tercer lugar el TSE ubicó a Chi Hyun Chung, pastor evangélico nacido en Corea, del Partido Demócrata Cristiano y conocido como el Jair Bolsonaro boliviano, con 8.74 por ciento de los votos, seguido con 4.32 puntos por el senador derechista Óscar Ortiz, del frente Bolivia Dijo No.

Los otros cinco candidatos tenían cada uno menos del umbral de tres por ciento necesario para que sus partidos conserven el registro. Todos podrían ser convocados para respaldar el movimiento de Mesa en una eventual segunda vuelta de diciembre.

La consulta se desarrolló con tranquilidad y una concurrencia importante de la ciudadanía, informó Antonio Costas, vicepresidente del TSE.

Fueron convocados siete millones 315 mil 364 de ciudadanos en el país y otros 400 mil en el extranjero. No se informó del índice de participación.

Se votó también para renovar la Asamblea Legislativa de 130 diputados y 36 senadores, y según Ap, que no brindó cifras, el MAS no conservaría los dos tercios que tiene ahora en ambas cámaras.

Hijo de pastores de llamas y ex líder sindical cocalero, Morales se convirtió en el primer presidente indígena en el país el 22 de enero de 2006. Ese año nacionalizó los hidrocarburos.

Pese a que Bolivia es uno de los países más pobres en América Latina, el gobierno redujo la tasa de pobreza extrema de 38.2 por ciento en 2005 a 17.1 en 2018, año en que el PIB incrementó a 4.2 puntos porcentuales, según cifras oficiales bolivianas y del Banco Mundial.

El control estatal se extendió a las telecomunicaciones, fondos de pensión, centrales hidroeléctricas, aeropuertos, construcción de carreteras y minería. El gobierno invirtió los beneficios en programas sociales e infraestructuras públicas.

A pesar de perder un referendo en 2016 sobre si Morales estaba habilitado para un nuevo mandato, el Tribunal Constitucional le dio luz verde a una postulación indefinida con el polémico argumento de que es su derecho humano. Tras casi 14 años en el poder, el líder izquierdista es actualmente el presidente más antiguo en ejercicio de la región.

Mesa, quien gobernó Bolivia por menos de dos años hasta verse forzado a renunciar en 2005 en medio de protestas por el alza en los precios de los hidrocarburos, se compromete a acabar con el despilfarro fiscal, el autoritarismo, la corrupción y la pobreza, y pasar de una economía de extracción de materias primas a otra diversificada.

En este contexto, el gobierno de Colombia, presidido por el ultraderechista Iván Duque, aliado incondicional de Estados Unidos, presentó una consulta sobre la relección presidencial indefinida ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos después de que Morales volvió a postularse para la presidencia de Bolivia.