Tendremos que "hacer maravillas" con presupuesto para 2020: Mauricio Vila

Construcción e infraestructura, necesarias para el desarrollo económico

Abraham Bote
Foto: Twitter @MauVila
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 21 de octubre, 2019

Pese a que Yucatán crece hasta ocho veces más que el resto de los estados, el panorama es difícil debido a la reducción del presupuesto federal que impacta severamente gobierno estatal, y a su vez a los municipios, pues ante una nueva reducción del presupuesto estatal para el 2020, Mauricio Vila Dosal, gobernador de Yucatán, advirtió que desaparecerán dependencias, se fusionarán otras y se reducirá el aparato administrativo, entre otras acciones, por lo que su gobierno tendrá que "hacer maravillas" para no poner en peligro la calidad de vida y seguridad de Mérida y del estado.

"Ese es el panorama que vemos, pues vienen otros 800 millones de pesos menos adicionales a lo que ya nos quitaron el año anterior", manifestó. Vamos a tener, en año y medio, alrededor de cinco mil millones de pesos menos, es decir, entre 4 mil 300 y 5 mil millones de pesos, cuando para el presupuesto del estado en 2018 era de 44 mil millones. Hablamos de entre 12 y 13 por ciento menos de recursos, agregó.

Por lo tanto, el mandatario indicó que se tendrán que hacer "maravillas" y tomar "decisiones difíciles" para afrontar esta situación. "Con el tema del presupuesto, vamos a tener que hacer maravillas y tomar muchas decisiones difíciles, porque si no tomamos esas decisiones, yo si creo que en tres, cinco, 10 o 15 años nos vamos a lamentar", subrayó.

Porque, agregó, si la infraestructura de este estado, especialmente de Mérida, no crece al ritmo de lo que crece la ciudad, "vamos a perderlo lo que hoy tenemos: seguridad y calidad de vida… y si no vivimos en Mérida, a dónde nos vamos a ir a vivir", expuso el gobernador delante de empresarios de la de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Yucatán, a quienes llamó a "cerrar filas" y a trabajar de manera conjunta para que la disminución de presupuesto no afecte de manera considerable.

Recordó que el año pasado fueron 3 mil 500 millones pesos menos que el año anterior, por lo que actualmente los alcaldes de los municipios le piden apoyo para pagar la luz y la nómina de los empleados "porque están totalmente ahogados los municipios", como pasa en muchos gobierno estatales.

Entonces, explicó la importancia del sector de obras públicas que no se pueden detener, pues la construcción y la infraestructura se necesitan para generar desarrollo económico.

"Hoy vemos, por ejemplo, que la federación desapareció los subsidios a la vivienda. Y hoy tenemos a trabajadores de la construcción que se están yendo a trabajar a Quintana Roo porque aquí ya no encuentran trabajo", lamentó.

Para poder seguir con el ritmo, detalló que este año "tuvimos 2 mil 229 millones de pesos programados para obras de infraestructura. Ahí estamos hablando de obras importantes, como el Siglo XXI que está en construcción donde invertimos 220 millones de pesos; estamos hablando del Salvador Alvarado, que implica 76 millones de pesos; estamos hablando del teatro de Valladolid, a donde destinamos 25 millones de pesos; estamos hablando del zoológico de Tizimín, a donde van otros veintitantos millones de pesos, entre otras obras".

No obstante, para mantener los proyectos en obra pública, afirmó que se deben hacer las gestiones necesarias, así como tocar puertas y “cerrar filas, ponernos de acuerdo y que lo que pasa en el resto del país nos afecte lo menos posible”. manifestó.

Sin embargo, para que siga habiendo seguridad en el estado, dijo que hay que "asumir los costos de vivir en la mejor cuidad y estado de todo el país, porque yo no ve a ninguno de ustedes que esté planeando irse a vivir a Tamaulipas, a Sinaloa, a Nuevo Laredo, a Chihuahua, a Guanajuato… todos nos queremos quedar acá". Aunque no precisó cuáles serían esos costos, ni las decisiones difíciles que hay que afrontar y tomar.

Dotar de agua potable a la costa

Vila Dosal propuso al CMIC buscar nuevos esquemas que permitan hacer obra pública sin comprometer, por lo menos, el dinero del estado, por ejemplo, dotar de servicio de agua potable a toda la costa yucateca. Hoy en día, detalló, si partimos de Chicxulub hacia Uaymitún, cada persona que tiene una casa allá se gasta entre 25 y 30 mil pesos en pipas de agua, no necesariamente de la mejor calidad.

Si bien admitió que este tipo de obras no son una prioridad, opinó que se debe buscar el esquema mediante el cual, a través del recibo de la Japay, podamos financiarla.

Otra opción, agregó, es que a los dueños de terrenos que quieren sus avenidas, inviertan en ello y no del gobierno estatal. "Hoy ese terreno vale 300 el metro cuadrado, y el día que el gobierno o el ayuntamiento les haga la avenida, pues va a valer mil 200. Bueno, por qué no la pagan en un esquema a varios años y donde el dinero no salga del Gobierno, sino que salga de la iniciativa privada", ejemplificó.