Macri y Alberto Fernández pactan tareas de la transición en Argentina

Cristina Fernández también será presidente del senado

Stella Calloni
Foto: Afp
La Jornada Maya

Buenos Aires, Argentina
Martes 29 de octubre, 2019

El presidente Mauricio Macri recibió ayer por la mañana a quien será su sucesor, Alberto Fernández, del opositor Frente de Todos, para acordar las tareas de la transición, mientras dio inicio el escrutinio definitivo de votos tras los comicios del domingo, cuyo mayor impacto fueron los resultados en la provincia de Buenos Aires, la más poblada e importante del país, donde ganó Axel Kicillof, de 48 años, ministro de Economía en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien superó por 14 puntos a la gobernadora María Eugenia Vidal, importante dirigente de la alianza Cambiemos.

En este escenario, sin embargo, para algunos sectores militantes persisten las dudas sobre lo que pudo haber hecho el gobierno de Macri durante su campaña final recorriendo 30 lugares del interior del país, gastando 28 mil millones de pesos, según denunciaron varios medios aquí, debido a que Juntos por el Cambio, derrotado por diferencia de 15 puntos durante las elecciones primarias de agosto, recuperó más de dos millones de votos, a pesar de que la situación económica y social se agravó en la últimas semanas al dispararse los precios de alimentos y medicinas, con fuertes protestas en las calles.

Nadie confía en Smartmatic, la empresa que realizó el escrutinio, y además hay denuncias sobre los votantes del exterior, sobre todo en Madrid y Miami.

Aun así, el Frente de Todos recuperó más de una decena de municipios y cuatro intendentes de Cambiemos decidieron cortar boleta, votando a Fernández y no a Macri, para relegirse en cuatro distritos en la provincia de Buenos Aires.

Es muy fuerte el triunfo en municipios muy poblados, en el conurbano bonaerense, donde el actual intendente Jorge Ferraresi, del FdT, fue relecto en Avellaneda con más de 60 por ciento de votos, duplicando los de su adversario de Juntos por el Cambio, el ex periodista de TN (Grupo Clarín) Luis Otero.

También fue relecto con 65 por ciento de votos Juan José Mussi, del FdT, en el municpio de Berazategui, y en La Matanza, el más poblado del conurbado, se impuso Fernando Espinoza, dirigente peronista de la provincia de Buenos Aires, con 64 por ciento de sufragios sobre 24 del candidato del macrismo, nada menos que el ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro.

Las cifras por las que ganaron las intendencias peronistas son en general de entre 20 y 40 puntos, lo que tiene importancia porque son todos populares y representan un alto rotundo en el sur para Juntos por el Cambio. Y en el interior del país sucedió lo mismo.

En tanto, se abre un frente en política exterior, en el caso de Brasil, por las declaraciones insultantes del presidente Jair Bolsonaro, quien dijo que si ganaba Fernández iba a sacar a Argentina del Mercosur, entre otras duras expresiones que se produjeron desde que el peronismo ganó en las primarias de agosto.

El presidente electo Alberto Fernández también felicitó al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por su cumpleaños, además de haberlo visitado en la cárcel, donde se encuentra preso injustamente, y volvió a pedir su libertad.

Desde Medio Oriente, donde se encuentra de gira, el polémico presidente Bolsonaro sostuvo que de ninguna manera va a felicitar a Fernández.

El ahora mandatario electo recibió el reconocimiento de los presidentes Andrés Manuel López Obrador (se anunció que visitará México en uno de sus primeros viajes); Tabaré Vázquez, de Uruguay; Evo Morales, de Bolivia; Pedro Sánchez, de España; Miguel Díaz-Canel, de Cuba; Sebastián Piñera, de Chile; Nicolás Maduro, de Venezuela, así como de los ex gobernantes Rafael Correa y Lula, de Ecuador y Brasil, respectivamente.

Por otra parte, el Frente de Todos tendrá mayoría en el Senado, que como vicepresidenta presidirá Cristina Fernández de Kirchner, mientras en la Cámara de Diputados Juntos por el Cambio (actual Cambiemos) mantendrá la primera minoría.

Entre las críticas más severas surgidas después del triunfo, el analista económico de Página/12 Alfredo Zaiat sostiene que “la irresponsabilidad política, que tiene su extensión en el desorden en la gestión económica, no abandona al gobierno de Macri hasta sus últimos días. Detrás del marketing de buenos modales con convocatoria al diálogo en un desayuno y de la indulgencia de la prensa adepta, Cambiemos ha utilizado millonarios recursos en pesos y en dólares del Estado para una estrategia electoral donde fue derrotada”, y añade que la cuenta de la campaña política más cara en la historia de elecciones en Argentina será pagada con una crisis de proporciones que deberá enfrentar el gobierno de Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner.

Asegura que no sólo ha desviado millonarios fondos en pesos para sumar voluntades, sino que también ha utilizado dólares, primero con endeudamiento desaforado con emisiones en el mercado de capitales internacional y con el préstamo récord del FMI para, con los dólares obtenidos, manipular la paridad cambiaría con objetivos electorales.

Recordó también que dilapidar millones y millones de dólares tiene un costo enorme en términos financieros y sociales. El Banco Central no los emite y esos dólares de deuda se tendrán que devolver, y la economía argentina no genera las divisas suficientes para cumplir con esos compromisos, donde se arrasó el patrimonio de esa entidad monetaria, entre otros elementos de juicio contra el gobierno saliente, incluyendo el nuevo cepo y otros movimientos que deberán ser enfrentados por el gobierno que deberá asumir el 10 de diciembre.