Acepta madre de Emilio Lozoya extradición a México

La mujer de 71 años buscará obtener prisión domiciliaria

Gustavo Castillo
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 1 de noviembre, 2019

Gilda Margarita Austin y Solís, madre del ex director de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya, aceptó su extradición a México, por lo que enfrentará el proceso penal que tiene abierto en territorio nacional por operaciones por recursos de procedencia ilícita.

El abogado Javier Coello Trejo confirmó a La Jornada que Austin y Solís, quien fue detenida en Alemania en julio pasado aceptó voluntariamente ser entregada a la justicia mexicana desde hace 10 días, luego de casi tres meses de permanecer detenida en un domicilio y sin que se iniciara su juicio de extradición a solicitud del gobierno mexicano.

Coello Trejo dijo que no le había sido notificado el traslado de su clienta a territorio nacional, aunque circulan versiones periodísticas que señalan que la madre de Emilio Lozoya podría llegar la madrugada de este sábado en un vuelo procedente de Alemania.

Fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) que fueron consultados a este respecto refirieron que no les ha sido notificado el traslado de Gilda Margarita Austin y Solís, quien enfrenta una orden de aprehensión por operaciones por recursos de forma ilícita presuntamente relacionados con la compra venta en la que participó su hijo cuando era director de Pemex, de la empresa Agro Nitrogenados, y que se concretó en 2015 con un sobre precio que habría beneficiado al empresario de Alonso Ancira, accionista mayoritario de Altos Hornos de México.

Gilda Margarita Austin cuenta con un amparo federal en contra de su orden de captura, ya que el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita no está tipificado como grave, la inculpada buscará que pueda enfrentar su juicio en libertad bajo fianza.

La mujer de 71 años de edad también buscará ser beneficiaria de la legislación que establece que por tener más de 70 años de edad y no haber cometido un delito grave (aunque se resolverá su libertad hasta que concluya el proceso), pueda estar en libertad y cumplir su condena con una medida cautelar que podría incluir la prisión domiciliaria.