Bomberos avanzan en controlar incendios en California

El jueves se levantó una advertencia de bandera roja extrema

Texto y foto: Afp
La Jornada Maya

Los Ángeles, California
Sábado 2 de noviembre, 2019

Los bomberos lograron avanzar el sábado en el control de un nuevo e importante incendio en el sur de California mientras continuaban luchando contra uno mucho mayor en el norte.

El llamado incendio Maria estalló el jueves en el condado de Ventura, 105 kilómetros al noroeste de Los Ángeles, provocando el desplazamiento de miles de personas y poniendo en peligro cientos de estructuras, granjas y huertos.

Maria se había extendido a unas 3 mil 800 hectáreas en la mañana del sábado, dijeron los bomberos de California, pero estaba contenido en un 20 por ciento.

Ese progreso se produjo a pesar de la inmovilización forzada durante la noche de los helicópteros de extinción de incendios después de que al menos dos drones fueron vistos operando en el área, lo que representaba un riesgo de colisión, señalaron las autoridades.

El Departamento de Bomberos del condado de Ventura advirtió en Twitter que "incluso un pequeño dron puede causar un accidente grave o fatal si choca con un avión de bomberos".

En el condado de Sonoma, al norte de San Francisco, el incendio Kincade, el más grande del estado esta temporada, estaba contenido en un 72 por ciento, dijeron funcionarios estatales.

Los incendios llevaron al gobernador Gavin Newsom a declarar una emergencia en todo el estado. En partes de California no llueve hace varios meses.

El jueves se levantó una advertencia de bandera roja extrema para el área de Los Ángeles, pero el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que los llamados vientos de Santa Ana aún podrían causar estragos hasta el sábado por la noche.

La compañía de servicios públicos más grande del estado, Pacific Gas & Electric, ha cortado el suministro eléctrico a millones de clientes en el norte y centro de California, con el fin de reducir los riesgos de incendio pero provocando indignación pública.

El año pasado, Camp Fire destruyó la ciudad de Paradise, en el norte de California, y mató a 86 personas. Incendios similares en el área el año anterior mataron a 44 personas.

Sorprendentemente, no se han registrado víctimas mortales en las últimas dos semanas a pesar de que los vientos huracanados han avivado fuertes incendios, informó el San Francisco Chronicle.