Miles gritan "¡Revolución!" en las calles de Líbano

Las protestas por una economía al borde de la quiebra llevan dos semanas paralizando al país

Texto y foto: Afp
La Jornada Maya

Beirut, Líbano
Domingo 3 de noviembre, 2019

Agitando banderas libanesas y exigiendo la "caída del régimen", varios miles de personas invadieron este domingo las calles de Beirut y otras ciudades importantes, pocas horas después de una gran concentración de simpatizantes del presidente Michel Aoun.

Miles de personas ocuparon la noche del domingo la Plaza de los Mártires en el centro de Beirut, con pancartas y banderas que competían en la inventiva.

El inédito movimiento ha sido provocado por el hastío ante una economía al borde de la quiebra y unos servicios públicos deficientes, y las protestas han paralizado el país durante casi dos semanas.

Gritos de "¡Revolución!", saludados por vítores, marcaban la manifestación acompañada por sones de música electrónica y aplausos.

"La gente quiere la caída del régimen" o "Todo significa todo", eran algunos de los eslóganes coreados por la multitud.

"Estamos unidos contra los líderes que nos han conducido durante 40 años pero que no han cambiado nada en este país", dijo Abir Murad, de 37 años, quien se desplazó especialmente desde Trípoli, la gran ciudad del norte. "Hemos llegado para decir que la fuerza del cambio ahora está en manos de la gente", agregó.

Pero también hubo cánticos de apoyo a las ciudades del sur, bastiones del Hezbolá, que se opone al movimiento de protesta: "Tiro, Tiro, Tiro, es por ti que nos rebelamos", "Suburbios, estamos contigo hasta la muerte", corearon los manifestantes.

Envueltos en togas blancas y con una soga alrededor del cuello, tres manifestantes parodiaron la ejecución de los males que según ellos sufre el país, en especial el confesionalismo.

Otras protestas tuvieron lugar en las dos principales ciudades costeras del sur: Tiro, de mayoría chiita y Saida, con preponderancia sunita, reportó la agencia de noticias libanesa.

Presidente pide unidad

Entretanto en Baabda, el presidente libanés Michel Aoun convocó a varios miles de partidarios, ante los cuales pidió unidad para apoyar su programa de reformas

La multitud se extendía a lo largo de casi dos kilómetros, con banderas libanesas y estandartes naranjas como el color de la Corriente Patriótica Libre (CPL), el partido de Aoun, constató un fotógrafo de la AFP. Algunos sostenían retratos del presidente de 84 años.

"Pido unión a todo el mundo", lanzó Aoun en un corto discurso dentro del palacio, retransmitido en pantallas y por televisión. En su mensaje, dirigido tanto a sus seguidores como a sus opositores, rechazó que hubiera "una manifestación contra otra manifestación".

"Hemos implementado una hoja de ruta" para luchar contra la corrupción, enderezar la economía y establecer un Estado civil, recordó el general retirado, y advirtió que no son reformar "fáciles de materializar.

Los partidarios de Aoun denunciaron las manifestaciones contra el poder que, desde el 17 de octubre, reclaman la dimisión de toda la clase política y exigen en especial la del presidente y la disolución del Parlamento.

"El general Aoun es un hombre reformista y sincero, no es ni un corrupto ni un ladrón, estamos aquí para decirle: 'estamos contigo y lo estaremos pase lo que pase'", declaró a la AFP Diana, una manifestante.

"La corrupción en el Estado existe desde hace 30 años, el presidente no es responsable, intenta luchar contra ello", aseguró la mujer de unos 40 años.

La formación de Aoun domina el Parlamento junto a sus aliados, especialmente el movimiento chiita del Hezbolá.

Estos últimos días, el país volvió en cambio a una relativa normalidad, con la reapertura de los bancos y escuelas, que estuvieron cerrados durante dos semanas. Las barricadas en las carreteras, instaladas por los manifestantes, fueron levantadas progresivamente.

El levantamiento movilizó a decenas de miles de libaneses en varias regiones, y llevó el martes a la dimisión del gobierno, que continúa no obstante gestionando los asuntos diarios.

Los manifestantes reclaman ahora un nuevo gabinete compuesto por tecnócratas.

En Líbano, más de una cuarta parte de la población vivía bajo el umbral de la pobreza en 2012, según el Banco Mundial (BM).