México rechaza ante la OEA el golpe de Estado en Bolivia

Demandó a integrantes de este organismo a acompañar a la nación sudamericana "sin tentaciones de intervención"

Ana Langner
Foto: Twitter @OEA_oficial
La Jornada Maya

Washington, Estados Unidos
Martes 12 de noviembre, 2019

Ante la Organización de Estados Americanos (OEA) el gobierno mexicano rechazó “categóricamente” el Golpe de Estado contra el gobierno del ex presidente de Bolivia Evo Morales y demandó a los Estados miembro de este organismo multilateral a acompañar a la nación sudamericana “sin tentaciones de intervención”.

Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, por conducto de la embajadora Luz Elena Baños, la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que deben quedar atrás “los días aciagos y dolorosos donde las fuerzas armadas deponían y sostenían gobiernos”.

En la sesión extraordinaria convocada de manera urgente por el gobierno mexicano, el Estado Mexicano expuso “su seria preocupación ante el grave quebrantamiento del orden constitucional en Bolivia, un Estado miembro de esta Organización donde ha sucedido un golpe de Estado, que México condena enérgicamente”.

La Representante Permanente de México ante la OEA expuso a sus contrapartes que los países miembro de este organismo interamericano tienen una alta responsabilidad de acompañar a Bolivia en estos momentos de profunda crisis, “y debemos hacerlo de manera objetiva, responsable y respetuosa de su soberanía y su autodeterminación”.

La diplomática hizo un recuento sobre los eventos que ocurrieron en el país sudamericano. Tras darse a conocer el reporte preliminar de la OEA sobre el reciente ejercicio de auditoría del proceso electoral en Bolivia, el entonces Presidente Evo Morales propuso que se realizaran nuevas elecciones. Después de ello, el ejército de dicha nación pidió la renuncia del presidente, quien resolvió presentarla para evitar la violencia de una destructiva guerra civil.

“Consideramos que las presiones que Evo Morales recibió por parte de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del país configuran elementos de un escenario de golpe de Estado, lo que México rechaza categóricamente”, remarcó la Representante Permanente de México ante la OEA.

Añadió que el ex Presidente Morales renunció en aras de pacificar a su país y poner un alto a la violencia que venía incrementándose en los últimos días, situación que aún continúa. “Una decisión sin duda difícil para un mandatario que trabajó de manera decidida para traer justicia social a su país, sobre todo a favor de las personas más vulnerables, de los indígenas como él, y logró un crecimiento económico importante, por encima del resto de la región, cuestión innegable”.

En este contexto, México -agregó- respeta la decisión de Morales y espera que así se evite la continuidad de la confrontación y la violencia y se garantice el efectivo derecho del pueblo boliviano a la paz y el ejercicio de su democracia. “Reiteramos en este foro el rechazo a la violencia. Deben evitarse mayores daños y posibles pérdidas de vidas humanas”.

La Embajadora expuso asimismo la condena a los ataques contra las representaciones diplomáticas, en este caso, en Bolivia. “Enfáticamente subrayamos la inviolabilidad de dichas misiones, conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y recordamos a las autoridades su obligación de proteger los locales de dichas misiones contra toda intrusión o daño, evitando que se perturbe su labor o se atente contra su dignidad”.

En esta reunión reiteró que por razones humanitarias, de acuerdo con el derecho internacional y nuestro propio marco constitucional, México, de conformidad con su tradición de asilo y no intervención, ha recibido a un grupo de personas del ejecutivo y legislativo de Bolivia en su sede diplomática en La Paz.

De igual manera el Gobierno de México decidió “soberanamente conceder asilo político al ex Presidente Evo Morales, cuya vida y seguridad se encontraban en riesgo derivado de las manifestaciones de violencia en su contra”.

La embajadora Luz Elena Baños hizo hincapié en la falta de un pronunciamiento profundo por parte de la Secretaría General de la OEA, a cargo de Luis Almagro frente a a los graves acontecimientos que se precipitaron el domingo 10 de noviembre.

“El secretario general, que despliega una constante e inusitada actividad mediática ha permanecido también sorpresivamente callado”, con excepción de un comunicado del 10 de noviembre, ante el desbordamiento de la violencia y el peligro en el que se encuentra la vida de muchas personas, sin atribularse demasiado, al menos públicamente, para proteger con urgencia la democracia y los derechos humanos. Nos preguntamos, ¿cuáles son sus prioridades, cuáles son sus preocupaciones, cuáles son sus responsabilidades y sus urgencias?”, cuestionó la embajadora.