Hoy empiezan las audiencias públicas del 'impeachment'

Es el cuarto proceso en la historia de EU

David Brook y Ap
Foto: Efe
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Miércoles 13 de noviembre, 2019

En la cuarta ocasión en la historia de este país en que un presidente se encuentra bajo investigación por el Congreso para evaluar y formular cargos que ameritan su destitución (el impeachment), hoy comiezan las audiencias públicas en la Cámara de Representantes, donde la confrontación política entre demócratas y republicanos, con severas consecuencias para ambos, será un espectáculo nacional transmitido en vivo.

Después de siete semanas de audiencias a puerta cerrada ante tres comités de la cámara baja –controlada por los demócratas– las primeras sesiones públicas serán en el Comité de Inteligencia, ante el cual esta semana acudirán tres diplomáticos de carrera que en sus sesiones privadas con legisladores ya han corroborado algunas de las versiones que implican a Trump en abuso de poder.

El epicentro de las acusaciones es que Trump abusó de su poder al presionar a un gobierno extranjero –Ucrania– para interferir en el proceso electoral estadunidense de 2020, al pedirle que anunciara investigaciones contra Joe Biden, rival político de Trump como precandidato presidencial, y su hijo, y contra el Partido Demócrata.

Aunque gran parte de la información y los testimonios en las sesiones a puerta cerrada ya se conocen, con las audiencias públicas los estadunidenses podrán ver y oír las voces de testigos que han nutrido la narrativa demócrata sobre las violaciones cometidas por Trump, junto con las versiones y tal vez testigos para descalificar todo esto que presenten los republicanos.

El Comité de Inteligencia, compuesto por 13 demócratas y nueve republicanos, iniciará sesiones con reglas en las que ambos lados podrán participar e interrogar a los testigos, pero los demócratas como mayoría son los que tienen la última palabra sobre a quién convocar como testigo y cómo proceder.

Al final de esta fase, el Comité de Inteligencia concluirá sus sesiones con un informe que trasladará al Comité Judicial. Éste evaluará la evidencia y ofrecerá a la representación legal de la Casa Blanca presentar su defensa mientras determina la formulación de cargos que ameriten la destitución del presidente.

Ese proceso finaliza con la votación para la aprobación de los cargos, llamados “artículos de impeachment”, por el pleno de la cámara baja y su envío al Senado, el cual sesionaría como tribunal para el juicio político.

La decisión de proceder hacia las sesiones públicas indica que el liderazgo demócrata está confiado en que ya cuenta con suficiente evidencia para proceder hacia la formulación de múltiples cargos graves, y apuestan que las imágenes del proceso transmitidas en vivo traerán recuerdos de Watergate.

Los republicanos continuarán descalificando el proceso y atacando la credibilidad de los mensajeros, al continuar con sus argumentos de que esto es sólo un show político, parcial, montado por enemigos de un presidente que insiste en que todo lo ha hecho perfecto y que es el mandatario más transparente jamás visto.

Más aún, por ahora tienen la certidumbre de que si Trump es formalmente acusado, será exonerado por el Senado –donde se realiza el juicio político–, que está bajo control de la mayoría republicana.

De hecho, algunos estrategas y el propio presidente apuestan a que si esto culmina con la exoneración, beneficiará a la campaña de relección al demostrar que Trump triunfó ante la cacería de brujas lanzada por los demócratas.

Sin embargo, la investigación, junto con el comportamiento siempre caótico de Trump, está nutriendo conflictos que podrían minar las lealtades dentro de su propio círculo; algunos posiblemente abandonen el barco si parece que se podría hundir. De hecho, ya cunde la paranoia entre algunos y hay preocupación por conflictos con ex asesores como John Bolton y Steve Bannon, o pleitos internos entre el jefe del gabinete y el abogado de la Casa Blanca, y ni hablar de las relaciones con figuras corruptas del abogado personal del presidente Trump, Rudolph Giuliani.

Trump dice que no está viendo la audiencia

El presidente Donald Trump dice que ha estado “demasiado ocupado” para ver la primera audiencia pública de su proceso de juicio político.

Mientras se reunía en la Oficina Oval con el presidente turco, le dijo a los periodistas que está “seguro” de que “recibirá un informe” del personal que se encuentra en la audiencia, a la que ha calificado de “cacería de brujas” y “estafa”.

El mandatario también criticó a los abogados que interrogan a los testigos. Dijo que Daniel Goldman y Steve Castor son “abogados de televisión”.

Afirmó que las audiencias públicas sobre su juicio político que comenzaron el miércoles “son la mayor estafa en la historia de la política estadounidense”.

En un video filmado en el Rosedal de Casa Blanca y difundido por la presidencia, el mandatario dice que los demócratas quieren quitar a los estadounidenses armas, atención médica, libertad y votos.

“Tratan de detenerme porque estoy peleando por ustedes. Y nunca permitiré que eso suceda”.

Trump ha pasado la mañana comentando en Twitter sobre la audiencia.

William Taylor, el principal diplomático estadounidense en Ucrania, dice que una conversación telefónica que su asistente escuchó entre otro diplomático y Donald Trump en julio muestra que el presidente se preocupa más por las investigaciones sobre el demócrata Joe Biden que por Ucrania.

Al iniciar las primeras audiencias públicas sobre el juicio político a Trump, un proceso encabezado por los demócratas en la Cámara de Representantes, Taylor le dijo a los legisladores que el asistente _cuyo nombre no reveló_ le contó sobre la conversación telefónica que escuchó entre el embajador de la Unión Europea Gordan Sondland y Trump el 26 de julio.

Dijo que no sabía sobre esa llamada cuando testificó por primera vez a puerta cerrada con los legisladores el 22 de octubre.

Stephanie Grisham, portavoz del presidente, dijo a los periodistas por correo electrónico que Trump participa en reuniones en la Oficina Oval. “No está viendo. Está trabajando”, dice el mensaje.

El presidente tiene previsto recibir al mediodía a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan en la Casa Blanca, donde se prevé una conferencia de prensa conjunta.

El principal diplomático estadounidense en Ucrania dice a los legisladores que investigan al presidente Donald Trump que observó que había dos canales para la política hacia Ucrania: uno “regular” y uno “irregular”.

William Taylor dice que el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, canalizaba los pedidos a través del canal irregular.

Poco a poco empezó a comprender que se le imponían condiciones al nuevo presidente ucraniano.

Tenía que iniciar investigaciones sobre la posible injerencia ucraniana en la elección estadounidense de 2016 y sobre Hunter Biden, hijo del exvicepresidente Joe Biden, miembro del directorio de una empresa de gas ucraniana.

Taylor declara en la primera audiencia pública de la investigación realizada por la cámara.

Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia, inauguró la sesión, que se trasmite por televisión en vivo desde la sede del Congreso estadounidense.

Se trata de un momento crucial para Trump, quien enfrenta una inusual investigación por presionar al gobierno de Ucrania a investigar a sus rivales políticos. Los demócratas encabezan la investigación.

El panel escuchará a dos testigos del Departamento de Estado que desafiaron las instrucciones de la Casa Blanca de no comparecer.

Dos diplomáticos llegaron el miércoles a la sede del Congreso para rendir testimonio en la primera audiencia pública sobre la investigación de juicio político al presidente Donald Trump.

William Taylor y George Kent fueron citados por la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Taylor está a cargo de asuntos en Ucrania y Kent es subasistente del secretario de Estado.

El presidente Donald Trump arremetió el miércoles contra dos testigos que rendirán testimonio en la primera audiencia pública sobre la investigación de juicio político en su contra.

“NEVER TRUMPERS!”, tuiteó Trump poco antes de que iniciaran las audiencias en la sede del Congreso.

William Taylor y George Kent, altos funcionarios del Departamento de Estado, fueron citados por la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Taylor y Kent han trabajado para gobiernos tanto demócratas como republicanos y no hay evidencia que muestre una postura partidista contra Trump.

Trump es investigado por presionar al gobierno de Ucrania a investigar a sus rivales políticos. Él asegura que no hizo nada malo.