Arte creado por manos indígenas es menospreciado: Rigoberta Menchú

Dijo que el empresario que quiera su producto por lo menos pague la propiedad intelectual

Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Jueves 14 de noviembre, 2019

El arte creado por manos indígenas no es lo suficientemente valorado e incluso en ocasiones es víctima del plagio. Necesitan fomentarse las bellas artes indígenas, no solo las artesanías, destacó la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, durante su visita a Playa del Carmen.

En la cabecera municipal de Solidaridad, Menchú Tum participó en el Encuentro Internacional de Autoridades Locales; allí habló de su cátedra en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde incorporó temas importantes sobre Mesoamérica, destacando la necesidad de la visualización del arte contemporáneo de los pueblos indígenas.

“Que el empresario que quiera nuestro producto por lo menos pague la propiedad intelectual y la creación”, dijo y recordó que su fundación firmó un convenio en julio pasado con el Senado mexicano para la promoción y el fortalecimiento de los derechos humanos, la inclusión, la cohesión y la paz de los pueblos originarios.

El acuerdo busca salvaguardar los frutos y productos culturales de estos pueblos, que corren el riesgo de ser confiscados por poderosos agentes del mercado, que son, la mayor de las veces, completamente ajenos a las comunidades.

La líder indígena dijo no oponerse a que se difundan las creaciones culturales de los pueblos, pero sin que esto represente un despojo o apropiación de la propiedad intelectual de los mismos.

Destacó que la siguiente meta es discutir con los diputados federales una propuesta de ley que diga que los pueblos indígenas también producen bellas artes, no sólo artesanías o arte popular: “la meta es dignificar las bellas artes de los pueblos indígenas y Mesoamérica cuenta con un conjunto de obras artísticas que tienen mensaje subliminales; si logramos tipificarlo como bellas artes sería un mensaje importantísimo”.

Mencionó que existe la posibilidad de que en el marco de los 50 años de Cancún sea dada a conocer la convocatoria para seleccionar las piezas que integrarían este catálogo de bellas artes indígenas.

Defensa de los textiles

Tatiana Bernaldé es una diseñadora gráfica y pasante de la carrera de linguística y artista plástica que se dedica a difundir de manera digna la situación de los pueblos originarios de México y América Latina y especialmente del municipio de Naupan, Puebla.

Ella ha viajado por todo el continente recopilando experiencias y técnicas utilizadas por las distintas etnias en la elaboración de sus textiles y comparte sus hallazgos en conferencias. Recientemente acudió a Playa del Carmen a impartir una de ellas en la que aseguró que una de las principales amenazas que detectó fue el plagio o robo de la propiedad intelectual de sus diseños.

“El plagio es una situación que involucra el contexto y la avance dentro de nuestro sistema económico, sistemas políticos y sociales. Es preocupante para mí, porque ¿cómo lo percibe un pueblo indígena?, porque rompe con algunas dinámicas de prácticas culturales, por ejemplo, lo preocupante para mí es ¿por qué el diseñador no está creando?, ¿cuál es la necesidad que tiene para plagiar y patentar un diseño que no es suyo?, que además es un patrimonio y que es un conocimiento milenario, no sé como tienen ese atrevimiento que está afectando a las comunidades”, se cuestionó.

Manifestó que la masificación que genera un diseñador al contratar indígenas para hacer diseños al mayoreo obstruye sus otras tareas habituales, como ir a cosechar o ver a los hijos. “Más allá de un aspecto económico se está afectando a una comunidad”, comentó.

Condenó que aunque la Organización Internacional de Trabajo tiene convenios donde decreta que son patrimonio cultural y material la lengua, vestimenta y los diseños, muchos de países, entre ellos México, no los han firmado.

“Se tienen que firmar para proteger el diseño en los textiles, pero va más allá de la protección por medio de leyes, porque es más una cuestión de conciencia. Creo que más allá de que estén protegidos o no, no creo que los pueblos indígenas deban estar a la defensiva, ni en una situación vulnerable por gente que desconoce la cultura”, destacó.