Nuevas tecnologías hacen estático al humano e inciden en obesidad: Jenny Dzib

Mesa panel de salud, en UVM

Abraham Bote
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 14 de noviembre, 2019

Las nuevas tecnologías facilitan la vida del ser humano, lo ayudan a desempeñar varias tareas de la vida diaria en el trabajo, en el entretenimiento; sin embargo cada vez hacen a las personas más estáticas, evita que hagan algo tan simple y habitual como caminar, lo que incide en la obesidad y sobrepeso, enfermedades en las que Yucatán ocupa el primer lugar.

"Actualmente existen muchas plataformas que nos dan fácil acceso a la alimentación. Antes solíamos ir a la tiendita, sin embargo ahora podemos, desde una plataforma digital, pedir y que nos llegue de manera instantánea; entonces ya evitamos caminar", indicó Jenny Dzib Gamboa, presidente de la Comisión de Psicología del Deporte del Colegio de Psicólogos Estado de Yucatán.

La experta participó este 14 de noviembre en la mesa panel Obesidad y diabetes en Yucatán: ¿Qué estamos haciendo?, que se realizó en la Universidad del Valle de México.

Para la sicóloga, con el auge de las tecnologías y aplicaciones móviles, ahora evitamos algo tan básico como caminar, pero "el ser humano está diseñado para moverse y desafortunadamente lo estamos haciendo estático, y obviamente eso perjudica".

La especialista recomendó hacer cosas tan sencillas que pueden ayudar en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, si se acude a un centro comercial o algún lugar de paseo, utilizar las escaleras en vez del elevador, para caminar un poquito; también es posible estacionar no tan cerca a la entrada, para caminar.

Igualmente recomendó utilizar la bicicleta en vez del auto. "Este tipo de detalles nos podría ayudar para tener un poco más de movimiento en esta vida diaria", indicó.

Por otro lado, precisó que existen estudios que demuestran que el hecho de alimentarse no es sólo una conducta individual, sino social, aprendida en casa, donde se forja nuestra cultura de cómo alimentarnos.

Asimismo, "si te invitan a comer a un lugar y te niegas a recibir el alimento, puede ser sinónimo de mala educación. Muchas veces la ingesta de comida se da cuando estamos satisfechos, pero seguimos comiendo por darle satisfacción social a alguien, por cumplir socialmente algo que se espera", señaló.

Aunado a esto, añadió que existe una cultura de consumismo, de no estar satisfechos, y muchas veces se llenan ciertos vacíos con un consumo desmedido de comida y no precisamente saludable; espacios que a lo mejor no se tienen en cuestión emocional, en cuestión económica, pero se llenan con la comida. "No sólo es tener un estilo de vida saludable, sino también saber qué comemos, liberarse de esta ciertas sustancias muy específicas".