Macri y Bolsonaro, señalados como cómplices de golpe contra Evo

"En Jujuy se ha reunido la hija de Donald Trump con el gobernador Gerardo Morales": Canqui

Stella Calloni
Foto: Afp
La Jornada Maya

Buenos Aires, Argentina
Viernes 15 de noviembre, 2019

Los gobiernos de Mauricio Macri de Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil, son señalados por estas horas como cómplices del golpe de Estado contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, actuando como miembros destacados de las Fundaciones de Estados Unidos en la región y ligados además a las iglesias Evangélicas de nuevo cuño, que prácticamente han invadido a América Latina.

Además de sus vínculos con Luis Fernando Camacho, cabeza civil del golpismo, y del paramilitarismo de Santa Cruz de la Sierra, junto a la Juventud Cruceñista, de larga historia por su complicidad criminal en las dictaduras que sacudieron a ese país.

La diputada nacional boliviana del Movimiento al Socialismo (MAS) Alicia Canqui Condori aseguró que “en Jujuy se ha reunido la hija de Donald Trump con el gobernador Gerardo Morales, para planificar todo este plan que han hecho en Bolivia”.

El golpe de Estado se da en coordinación de Estados Unidos, con el Tribunal Constitucional, el Ejército, la Policía y el Comité Cívico, dijo también a Radio Caput de Buenos Aires al señalar que “vamos a trabajar como corresponde. Nosotros somos electos, no nombrados, no hemos venido por ningún fraude. Vamos a tomar acciones legales. La Autoproclamada presidenta (Jeanine Añez) pretendía cerrar el Legislativo y mandar a través de decretos. No lo vamos a permitir”, sostuvo.

En relación a la complicidad oficial argentina, la diputada se refiere a la visita de un día de Ivanka Trump, hija y asesora del presidente estadunidense Donald Trump el pasado 4 de septiembre a Jujuy, provincia fronteriza con Bolivia, cuyo aparato de seguridad incluyó a más de 2 mil 500 agentes federales, en un aeropuerto cerrado a todo movimiento, acompañada por el subsecretario de Estado John Sullivan y numerosos funcionarios.

Todo esto supuestamente para respaldar la Iniciativa del Desarrollo y la Prosperidad Global de las Mujeres (ONG de la Casa Blanca) y fue recibida por el canciller Jorge Faurie y el gobernador jujeño Gerardo Morales, el mismo que envió ilegalmente a la cárcel a la dirigente social de su provincia Milagro Sala, junto a otros hasta hoy detenidos políticos.

Visitó a un pequeño grupo de la ONG PRO Mujer y mantuvo reuniones especiales con el embajador de Estados Unidos en Argentina, Edward Prado, y otros funcionarios. Nadie creyó que este desplazamiento con semejante acompañamiento de aviones y seguridad tuviera un fin benéfico sólo para una pequeña ONG.

Fue esto lo que llevó a investigar a dónde fueron los 400 millones de dólares que declaró traer supuestamente para ayudar a construir carreteras en Jujuy. Entre lo que se investiga está el envío de un avión militar de Argentina a Santa Cruz, Bolivia, con supuesta ayuda técnica para controlar desastres, y otras reuniones prácticamente clandestinas.

También se denunció la relación de Morales, de la Unión Cívica Radical (UCR) de la oficialista alianza Cambiemos con el empresario paramilitar Camacho, incluso con Añez.