Pelosi: las evidencias contra Trump hacen ver menor el caso Nixon

Este viernes continúa la segunda audiencia pública del proceso

David Brooks
Foto: Afp
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Viernes 15 de noviembre, 2019

La presidenta de la cámara baja del Congreso, Nancy Pelosi, la demócrata más poderosa de Washington, acusó que la evidencia señala que Donald Trump es culpable de soborno y que lo revelado hasta ahora por las investigaciones de impeachment sobre la conducta del mandatario “hacen que lo que hizo Nixon se vea casi chico”.

Un día después de la primera audiencia pública en el proceso de evaluación y formulación de cargos contra el presidente para su juicio político (su impeachment) -evento visto en vivo en televisión por más de 13 millones- la clase política junto con los analistas, estrategas políticos y periodistas dedicados a ella debatieron el arranque de esta fase del proceso cuyo objetivo principal es persuadir a la opinión pública sobre la culpabilidad o no de Trump por abuso de poder y violaciones anexas.

La acusación de Pelosi indica un giro en el mensaje de los demócratas al caracterizar lo que antes llamaban un “quid pro quo” como “soborno”, ya que ese es un de los delitos explícitamente identificados en la Constitución que ameritan la destitución del presidente.

Al hablar de la audiencia del miércoles donde dos diplomáticos de carrera fueron los primeros testigos, Pelosi afirmó: “el testimonio devastador corroboró evidencia de sobornos descubiertos en la indagación, y que el presidente abusó su poder y violó su juramento al amenazar con retener la asistencia militar y una reunión en la Casa Blanca a cambio de una investigación sobre su rival político -un intento claro del presidente para darse una ventaja en la eleccion de 2020”.

Pelosi se refería a la acusación al centro de la investigación de que Trump presionó a su contraparte ucraniana a interferir en el proceso electoral estadunidense haciendo un anuncio para dañar a sus rivales políticos en beneficio de su campaña de reelección.

Por su parte, los republicanos continuaron rechazando toda acusación contra Trump y descalificando el proceso como una maniobra política de los demócratas. El propio presidente comentó hoy que “gente normal” hubiera abandonado todo esto, aunque no hay pocos que cuestionan si Trump debe ser juez de quién sería o no “normal”.

La noche del jueves, el presidente viajó a Luisiana para un mitin electoral donde se esperaba que repitiera que todo el proceso es una “cacería de brujas”.

Todo esto sucede en un contexto que analistas caracterizan de extrema polarización política con los fieles de Trump rehusando por ahora ceder ante los hechos presentados en este proceso de impeachment, lo cual es en parte producto del desplome de confianza pública en las instituciones políticas y los medios de información.

Una nueva encuesta de AP-NORC difundida hoy registra que casi la mitad de los estadunidenses (47 por ciento) señala que batalla para determinar si la información que reciben es verídica o no. Al final, nadie le cree a nadie: mayorías en el sondeo dicen que tienen poca o nula confianza en la información que reciben sobre el gobierno por parte de las redes sociales, los políticos electos, el sector empresarial y el presidente.

Eso es un triunfo de los estrategas de Trump, quienes no necesariamente buscan convencer a la opinión pública de su versión de las cosas, sino instalar la desconfianza sobre los hechos mismos. De eso depende la construcción de “verdades alternativas”.

Este viernes continuará la segunda audiencia pública de este proceso.