Scorsese nos da 'Irishman' para reflexionar acerca del envejecimiento

La película estará disponible en alguno cine a partir de hoy y el 27 en Netflix

Juan Ibarra
Foto: Richard Shotwell
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 14 de noviembre, 2019

The Irishman es el resto de la vida de Frank Sheeran. Cuarenta años que son contados en tres horas y treinta minutos. Un tiempo que los más asiduos seguidores del séptimo arte probablemente no noten. De todas formas mantener la atención no es un problema para la última película de Martin Scorsese.

“Supe que pintas casas”, comienza la voz de un Robert de Niro anciano. En su primera parte, la cinta de Scorsese relata los hechos que llevaron a Frank Sheeran a convertirse en el irlandés. El director ha demostrado con creces que sabe contar historias de gángsters, y con esta cinta hace más que reafirmarlo.

En su papel de Sheeran, se ve a De Niro como un chofer de camiones transformado en asesino. Tanto él como los demás personajes en The Irishman son sobrios, incluso realistas. Sus diálogos y expresiones no pretenden generar fascinación o mitificación, aunque actuaciones como las de Joe Pesci lo mismo son capaces de expresar mucho con un gesto.

La cinta de Scorsese también es una película de amistad. Jimmy Hoffa, interpretado por Al Pacino, es un líder sindical poderoso y popular. Su relación con Sheeran comienza de forma profesional, pero la ineludible humanidad de los personajes hace poco a poco más estrecha su relación. Lo que también implica que habrá vicisitudes.

Pasan los años y Hoffa va a la cárcel. Una vez el sindicalista es puesto en libertad, la cinta adquiere otra dimensión. La relación entre los personajes de Pacino y De Niro atraviesa por momentos difíciles. Si algo diferencia a esta película de clásicos de Scorsese como Taxi Driver o Goodfellas es precisamente la manera en que se vuelve melancólica.

The Irishman se toma el tiempo para reflexionar acerca del envejecimiento. Se puede ver a los personajes en una apariencia más cercana a la que tienen actualmente los actores. Ser mafioso y vivir durante mucho tiempo también tiene su costo. Las muertes, representadas de una manera breve y seca, empiezan a pesar; no en la consciencia sino en la ausencia.

Una vez transcurren los 209 minutos y la pantalla se pone en negro, una reflexión sobre la última etapa de la vida y su posterior final permanece en el espectador.

The Irishman podrá verse en algunas salas de cine como la Cineteca Nacional a partir de este viernes 15 de noviembre. El día 27 también estará disponible en la plataforma Netflix.