Se despide Alexandra Haas del Conapred

Destacó que aún queda mucho por hacer para conseguir un país igualitario

Ana Langner
Foto: Roberto García
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 16 de noviembre, 2019

Alexandra Haas Paciuc se despidió de su cargo como titular de del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y destacó que aún queda mucho por hacer para conseguir un país igualitario.

Al hacer un balance sobre sus cuatro años de gestión al frente de Conapred, declaró que “tenemos que hacernos cargo de que somos un país que privilegia unos cuantos en detrimento de muchos, pero observemos con cuidado: Hay privilegios grandes y pequeños en todos lados, habrá que comprometerse a renunciar a ellos si queremos ser congruentes con el objetivo de construir la igualdad”.

Desde el Museo Franz Mayer ubicado en la Ciudad de México, expresó que si bien hay avances que festejar, lucha contra la discriminación y la construcción de un país igual es ardua y tiene una perspectiva de largo plazo.

En este sentido puso sobre la mesa cuatro retos de atención urgente. Destacó primero, la mala distribución de los cuidados basada en estereotipos de género tiene un impacto inmenso en la cohesión social, en la calidad de vida y las perspectivas de desarrollo de nuestro país.

Ello condena muchas mujeres a abandonar sus estudios y planes de vida para dedicarse a hacer un trabajo no remunerado y no reconocido que representa el 20 por ciento del Producto Interno Bruto nacional. También inhibe a hombres y mujeres a no cuidar.

El segundo tema que resaltó fue llevar a buen puerto la transformación educativa e inclusiva. Para Haas Paciuc no hay avance más revolucionario para la vida nacional que la posibilidad de abandonar las segregación escolar y crear el aula donde quepamos todas y todos. Hoy se pagan menos sueldos y se tiene menos infraestructura para quienes tienen discapacidad o hablan una lengua indígena.

“Hemos normalizado la discriminación desde el Estado: políticas deficientes, presupuesto insuficiente y de ahí las brechas de analfabetismo, asistencia escolar y acceso a una educación superior, brechas que son enormes”, declaró.

Un tercer punto es la xenofobia. “ Hay que ser vigilantes”, pues esta conducta fácilmente cuando la presión sobre las comunidades de acogida de los y las migrantes se ven presionadas y no reciben apoyo ni acompañamiento.

A su vez los brotes de xenofobia se convierten pronto en discurso político y envenenan a la sociedad. “Se empieza por odiar al extranjero y terminamos odiando al vecino de toda la vida. En cambio, la historia de México como país de destino puede escribirse con otra tinta: La de la integración. Por ello urge una política nueva, amplia y de largo plazo”.

Finalmente mencionó el conjunto de la agenda de género, incluyendo en ella los temas de orientaciones sexuales, identidades de género no normativas y su vínculo con las creencias religiosas.

“La diversidad de creencias y estilos de vida, el cuestionamiento respecto a los roles de género, la pluralidad de ideas políticas, ha generado tensiones sociales y ha polarizado las posiciones hay quienes siguen pensando que hay que asirse a los valores tradicionales para encontrar certezas, sin embargo, las grandes ideas totalizadoras no encuentran eco en el conjunto de la sociedad”, alertó.

Alexandra Haas Paciuc dejó el cargo a partir de hoy por término de su gestión. En un comunicado la semana pasada anunció que no buscaría un segundo periodo al frente de este organismo por razones “personales y familiares”.